Mantenerse Motivado a Largo Plazo: La Clave del Éxito en Estimulación Cognitiva
Empezar es fácil, continuar es el verdadero desafío. Descubre las estrategias para mantener tu motivación y hacer de la estimulación cognitiva un hábito sostenible con la EM.
Has comenzado la estimulación cognitiva con entusiasmo. Las primeras semanas, fuiste constante, motivado, curioso por descubrir los ejercicios. Luego, gradualmente, el entusiasmo inicial se desvaneció. Las sesiones se volvieron menos regulares, luego ocasionales, y después... te detuviste. ¿Te suena esta historia? No estás solo. Mantener un hábito a largo plazo es un desafío universal, aún más difícil cuando se vive con la fatiga y las limitaciones de la EM. Este artículo te brinda las claves para transformar tu práctica en un hábito sostenible.
Por qué la motivación se desvanece
Entender por qué la motivación disminuye con el tiempo es el primer paso para remediarlo. Varios mecanismos entran en juego, y son perfectamente normales. No te sientas culpable si ya has abandonado: es humano y le pasa a todo el mundo.
El efecto de novedad
El entusiasmo inicial por algo nuevo se desvanece naturalmente con el tiempo
Resultados invisibles
Los beneficios de la estimulación cognitiva son progresivos y no siempre perceptibles en el día a día
Fatiga de la EM
La fatiga crónica hace que cada esfuerzo sea más difícil y puede socavar la motivación
Los obstáculos específicos de la EM
- La fatiga fluctuante: Algunos días, falta energía para todo, incluyendo 15 minutos de ejercicios cognitivos
- Las recaídas: Una recaída puede interrumpir la rutina durante semanas, y volver a empezar es difícil
- El desánimo: Cuando los síntomas empeoran, uno puede preguntarse "¿para qué?"
- La carga mental: Manejar una enfermedad crónica ya requiere mucha energía y organización
- El aislamiento: Practicar solo, sin apoyo ni estímulo, es más difícil
Los pilares de una motivación duradera
1. Encontrar tu "por qué" profundo
La motivación superficial ("es bueno para el cerebro") no se sostiene a largo plazo. Debes identificar tu razón profunda, personal, emocional. ¿Por qué es realmente importante para TI mantener tus capacidades cognitivas?
- ¿Para seguir trabajando y mantener tu independencia financiera?
- ¿Para estar presente mentalmente para tus hijos o nietos?
- ¿Para poder seguir practicando una pasión que requiere concentración?
- ¿Para demostrarte a ti mismo que no te dejas abatir por la enfermedad?
- ¿Para mantener el control sobre algo en una enfermedad que a menudo escapa al control?
Escribe tu "por qué" y léelo cuando la motivación flaquee. Es tu ancla, tu brújula.
Mi por qué es mi nieta de 4 años. Quiero ser capaz de jugar con ella, leerle historias, recordar nuestros momentos juntos. Cada vez que tengo pereza de hacer mis ejercicios, pienso en ella y me motivo instantáneamente.
Geneviève, 62 años, EM desde hace 20 años
2. Celebrar las pequeñas victorias
No esperes resultados espectaculares para felicitarte. Cada sesión completada es una victoria. Cada semana de práctica regular es un éxito. Aprende a reconocer y celebrar estas pequeñas victorias que, sumadas, hacen una gran diferencia.
Ideas para celebrar tus victorias
- Marca cada día de entrenamiento en un calendario visible
- Regálate una pequeña recompensa después de una semana completa
- Comparte tus progresos con un ser querido que te anime
- Anota tus mejores puntuaciones y felicítate cuando las superes
- Después de un mes de práctica regular, date un verdadero placer
3. Aceptar la imperfección
La perfección es enemiga de lo bueno. Si te propones no faltar nunca a una sesión, el primer día que faltes te desanimará y puede hacer que todo se derrumbe. Acepta que faltarás algunos días, que ciertos períodos serán menos regulares que otros, y que eso es normal.
Lo importante no es nunca caer, sino siempre levantarse. Un día perdido no borra semanas de práctica. Una semana de pausa durante una recaída no pone en duda todo. Lo que cuenta es retomar, una y otra vez.
4. Variar los placeres
La monotonía mata la motivación. EDITH y JOE ofrecen muchos juegos diferentes: explora todos, alterna tus favoritos, prueba nuevos ejercicios regularmente. La variedad mantiene el interés y activa diferentes funciones cognitivas.
Estrategias prácticas para mantener a largo plazo
La regla de los 2 días
No faltes nunca dos días seguidos. Un día sin, eso pasa y no es grave. Dos días seguidos, es el comienzo de una pendiente resbaladiza. Si faltaste ayer, haz al menos 5 minutos hoy, incluso si no tienes ganas.
El contrato contigo mismo
Escribe un compromiso contigo mismo: "Me comprometo a hacer un mínimo de 10 minutos de estimulación cognitiva 5 días a la semana durante los próximos 3 meses." Fírmalo, ponle fecha, muéstralo. Este compromiso formal tiene un poder psicológico real.
El sistema de apadrinamiento
Encuentra un "compañero de responsabilidad": un ser querido, un amigo, un miembro de un grupo de pacientes, con quien se comprometan mutuamente. Envíense un mensaje cada día para confirmar que han hecho sus ejercicios. Esta responsabilidad mutua es un poderoso motivador.
Tengo una amiga que también tiene EM. Nos prometimos enviarnos un emoji cada día después de nuestros ejercicios. Si una de nosotras no envía nada, la otra le envía un pequeño mensaje de ánimo. ¡Llevamos tres años así y casi nunca hemos fallado!
Nadia, 47 años, EM desde hace 12 años
El entorno facilitador
Haz que la práctica sea lo más fácil posible. Tu tableta debe estar cargada y accesible. La aplicación debe estar en la pantalla de inicio. Tu lugar de práctica debe ser cómodo y estar listo. Cuantas más fricciones haya, más fácil será abandonar.
El poder de los hábitos apilados
Asocia tu estimulación cognitiva a un hábito ya arraigado: "Después de mi café de la mañana, hago EDITH." Esta asociación automática reduce el esfuerzo de decisión y hace que la práctica sea más natural. Ya no te preguntas si vas a hacer tus ejercicios, es solo la continuación lógica de tu café.
Superar los momentos difíciles
Durante una recaída
Una recaída puede interrumpir tu rutina durante días o semanas. Es normal y necesario: tu prioridad es recuperarte. No te sientas culpable. Cuando te sientas mejor, retoma muy gradualmente, con sesiones cortas y fáciles. Lo importante es reconectar con el hábito, no recuperar el tiempo perdido.
Cuando se instala el desánimo
Si te preguntas "¿para qué?", vuelve a tu "por qué" profundo. Habla de ello con tu neurólogo o con un psicólogo. El desánimo puede ser un signo de depresión, frecuente en la EM, y merece atención. La estimulación cognitiva no puede hacerlo todo, y pedir ayuda es una fortaleza, no una debilidad.
Cuando la vida se vuelve demasiado cargada
A veces, las circunstancias de la vida hacen que la práctica sea difícil: mudanza, problemas familiares, sobrecarga de trabajo. En estos períodos, reduce tus ambiciones en lugar de abandonar por completo. Incluso 5 minutos al día, incluso 3 veces por semana, es mejor que nada y mantiene el hilo del hábito.
Medir tus progresos para mantenerte motivado
Lo que se mide mejora, y lo que se ve anima. EDITH y JOE te permiten seguir tus estadísticas y tus progresos. Utiliza estos datos para motivarte.
- Mira tus estadísticas regularmente: Cada semana, tómate el tiempo para ver tu progreso
- Compárate contigo mismo: No con los demás, sino con tu nivel de hace un mes, tres meses, un año
- Anota tus mejores puntuaciones: Y celebra cuando las superes
- Observa las tendencias: Aunque las actuaciones diarias fluctúen, ¿la tendencia general es positiva?
Al principio, no veía diferencia. Estuve a punto de rendirme. Luego miré mis estadísticas de tres meses y me di cuenta de que mis tiempos de respuesta habían mejorado un 20%. Eso me motivó instantáneamente. Ahora miro mis progresos cada domingo y eso me da ganas de seguir.
Pascale, 55 años, EM desde hace 8 años
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Programas diseñados para acompañarte a largo plazo, con herramientas de seguimiento y una variedad de ejercicios para mantener tu motivación.
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Mantener la estimulación cognitiva a largo plazo con la EM es un desafío, pero es un desafío que puedes afrontar. Las claves son: encontrar tu motivación profunda, celebrar tus pequeñas victorias, aceptar la imperfección, variar los ejercicios y establecer estrategias prácticas como la regla de los 2 días o el apadrinamiento.
Recuerda que cada sesión cuenta. Que los beneficios se acumulan con el tiempo, incluso si no los ves en el día a día. Que tu cerebro te agradece por cada esfuerzo que haces por él. Y que eres capaz de hacer de la estimulación cognitiva un hábito sostenible, a pesar de la EM, a pesar de la fatiga, a pesar de los obstáculos.
Si has abandonado en el pasado, no importa. Hoy es un nuevo día, una nueva oportunidad para comenzar de nuevo. Y esta vez, con las estrategias adecuadas, te mantendrás a largo plazo.
La motivación te hace empezar. El hábito te hace continuar. Crea el hábito, y la motivación seguirá.