Trastornos de la Oralidad Alimentaria: Guía Logopédica Completa
Cuando comer se convierte en una lucha: comprender y acompañar a los niños que presentan trastornos de la oralidad alimentaria, desde la selectividad hasta los trastornos sensoriales.
Los trastornos de la oralidad alimentaria afectan a muchos niños y representan una fuente de preocupación importante para los padres. Rechazos alimentarios, selectividad extrema, dificultades para pasar a los sólidos... Estas situaciones pueden tener consecuencias en el crecimiento, el desarrollo y la dinámica familiar. El logopeda, especialista en el ámbito oro-facial, juega un papel central en la evaluación y el tratamiento de estos trastornos.
🍽️ Comprender la oralidad alimentaria
La oralidad alimentaria se refiere al conjunto de funciones asignadas a la boca en el ámbito de la alimentación: succión, masticación, deglución, pero también los aspectos sensoriales y el placer de comer. Se construye progresivamente desde la vida intrauterina y continúa desarrollándose a lo largo de la infancia.
Las dos oralidades
Oralidad primaria
Succión-deglución del lactante, reflejo y automático, alimentación líquida exclusiva
Oralidad secundaria
Masticación-deglución, voluntaria y aprendida, diversificación alimentaria y sólidos
Transición
Pasaje progresivo entre 4-6 meses y 2 años, período sensible a las perturbaciones
💡 Oralidad verbal y alimentaria
La oralidad alimentaria y la oralidad verbal comparten las mismas estructuras anatómicas y se desarrollan en paralelo. Un trastorno de una puede afectar a la otra. Por eso, el logopeda es el profesional de referencia para ambas dimensiones de la oralidad.
📈 Desarrollo normal de la oralidad
Conocer las etapas del desarrollo normal permite identificar las desviaciones y adaptar la intervención. Aquí están las grandes etapas de la adquisición de la oralidad alimentaria:
- In útero: Succión-deglución del líquido amniótico desde las 12-15 SA, primeras experiencias gustativas
- 0-4 meses: Alimentación líquida exclusiva, reflejo de succión-deglución, reflejo nauseoso anterior
- 4-6 meses: Inicio de la diversificación, texturas suaves, cuchara, disminución del reflejo nauseoso
- 6-9 meses: Texturas trituradas y luego aplastadas, inicio de la masticación, agarre de los alimentos
- 9-12 meses: Pequeños trozos que se deshacen, creciente autonomía, diversificación de sabores
- 12-24 meses: Masticación cada vez más efectiva, alimentación familiar adaptada
- 2-6 años: Neofobia alimentaria fisiológica, afinamiento de preferencias
⚠️ La neofobia alimentaria
Entre los 2 y 6 años, la mayoría de los niños atraviesan una fase de neofobia alimentaria: se niegan a probar nuevos alimentos. Este fenómeno es normal y adaptativo. No debe confundirse con un trastorno de la oralidad. La paciencia y la exposición repetida sin presión generalmente permiten superarlo.
🔍 Los diferentes trastornos de la oralidad
Los trastornos de la oralidad alimentaria abarcan realidades diversas, desde la simple selectividad hasta trastornos severos que comprometen el crecimiento.
Dysoralidad sensorial
Hipersensibilidad o hiposensibilidad a las estimulación táctil, gustativa, olfativa
Rechazo alimentario
Oposición activa a la comida, comportamientos de evitación, comidas conflictivas
Selectividad extrema
Repertorio alimentario muy restringido, rechazo de categorías enteras de alimentos
Los factores de riesgo
- Factores médicos: Prematuridad, reflujo gastroesofágico, alergias, patologías ORL
- Factores sensoriales: Hipersensibilidad táctil oral, trastornos del procesamiento sensorial
- Factores motores: Trastornos de la coordinación, hipotonía, trastornos neurológicos
- Factores psicológicos: Ansiedad, experiencias negativas en torno a la alimentación
- Factores ambientales: Nutrición artificial prolongada, hospitalizaciones
🛠️ Herramientas lúdicas para la oralidad
La aplicación COCO ofrece juegos de soplo y atención adaptados a los niños pequeños, complementarios al trabajo sobre la oralidad.
Descubrir COCO →📋 La evaluación logopédica
La evaluación de la oralidad alimentaria debe ser global y tener en cuenta las dimensiones sensoriales, motoras, conductuales y ambientales del trastorno.
Las componentes de la evaluación
- Anamnesis detallada: Historia alimentaria, desarrollo, antecedentes médicos, contexto de las comidas
- Observación de la comida: Comportamiento, interacciones, texturas aceptadas, signos de dificultad
- Examen de la esfera oro-facial: Anatomía, tono, praxias, sensibilidad, reflejos
- Evaluación sensorial: Reactividad a las estimulación táctil, gustativa, olfativa
- Cuestionarios parentales: Inventario alimentario, estrés parental, calidad de vida
💡 La observación de la comida
La observación de una comida en situación real (idealmente en casa o en video) es valiosa para comprender las interacciones y los comportamientos. Permite identificar los círculos viciosos y proponer ajustes concretos.
🎯 Intervención rehabilitadora
La rehabilitación de los trastornos de la oralidad tiene como objetivo ampliar el repertorio alimentario, mejorar las habilidades motoras y sensoriales, y restaurar el placer de comer en un contexto sereno.
Las áreas de trabajo
Trabajo sensorial
Desensibilización progresiva, exploración multisensorial, juegos con los alimentos
Trabajo motor
Praxias buco-faciales, masticación, coordinación succión-deglución-respiración
Trabajo conductual
Reducción de la ansiedad, refuerzo positivo, estructuración de las comidas
Principios de intervención
- Respetar el ritmo del niño y evitar cualquier forma de coerción
- Crear un contexto lúdico y relajado en torno a la exploración alimentaria
- Proceder por pequeños pasos con generalización progresiva
- Involucrar activamente a los padres en el proceso terapéutico
- Colaborar con otros profesionales involucrados
👨👩👧 Orientación parental
Los padres son los primeros actores del cambio. La orientación parental está en el corazón de la intervención de los trastornos de la oralidad.
Consejos para los padres
- No forzar nunca al niño a comer, evitar conflictos en torno a las comidas
- Proponer regularmente sin presión, aceptar el rechazo sin comentarios negativos
- Comer en familia, dar el ejemplo de un placer alimentario
- Involucrar al niño en la preparación de las comidas y las compras
- Presentar los alimentos de manera atractiva y lúdica
- Valorar los progresos, incluso los mínimos
⚠️ Salir del círculo vicioso
El estrés parental y la presión en torno a las comidas pueden mantener y agravar los trastornos de la oralidad. Ayudar a los padres a soltar las riendas y recuperar una actitud serena es a menudo el primer paso hacia la mejora.
🤝 Enfoque multidisciplinario
Los trastornos de la oralidad a menudo requieren un enfoque multidisciplinario que involucre a varios profesionales según la situación:
- Pediatra / Gastro-pediatra: Evaluación médica, seguimiento del crecimiento, tratamiento del RGE
- Dietista: Equilibrio nutricional, complementación si es necesario
- Psicólogo: Ansiedad, dinámica familiar, apoyo parental
- Terapeuta ocupacional / Psicopedagogo: Trastornos sensoriales globales, posicionamiento
- ORL: Trastornos de deglución, problemas anatómicos
🎯 Conclusión
Los trastornos de la oralidad alimentaria son frecuentes y pueden tener repercusiones importantes en la salud, el desarrollo y la vida familiar. Una intervención logopédica temprana y adecuada, junto con una orientación parental de calidad, generalmente permite una mejora significativa.
El enfoque debe ser respetuoso del ritmo del niño, centrado en el placer y el juego, y enmarcado en una dinámica familiar positiva. La colaboración multidisciplinaria es a menudo necesaria para situaciones complejas.
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