« ¡Has tomado mi cartera! », « ¡Me han robado mis joyas! », « ¡Alguien está hurgando en mis cosas! »... Estas acusaciones, a veces lanzadas con convicción y vehemencia, son algunas de las situaciones más desestabilizadoras que pueden enfrentar los profesionales de la ayuda a domicilio. Dolorosas, injustas, pueden poner en peligro la relación de confianza pacientemente construida y dejar al interveniente en un profundo desasosiego.
Sin embargo, estas acusaciones, lejos de ser ataques personales, son la mayoría de las veces el síntoma de un trastorno cognitivo, de una ansiedad profunda o de un mecanismo de defensa frente a la pérdida de control. Comprender sus mecanismos, saber responder con precisión y establecer estrategias preventivas permite atravesar estos momentos difíciles preservando la dignidad de la persona y la del profesional.
Comprender los mecanismos detrás de las acusaciones
¿Por qué ocurren estas acusaciones?
Las acusaciones de robo en personas mayores, particularmente aquellas que presentan trastornos cognitivos, no son fruto del azar. Varios mecanismos pueden explicarlas:
Los trastornos de la memoriaEn la enfermedad de Alzheimer y enfermedades relacionadas, la memoria a corto plazo se ve afectada tempranamente. La persona olvida dónde ha guardado un objeto, no recuerda haberlo movido. Ante la ausencia del objeto y la imposibilidad de explicar su desaparición, el cerebro busca una explicación lógica: alguien lo ha tomado.
Este mecanismo se llama « confabulación »: el cerebro llena los vacíos de memoria con explicaciones plausibles, que la persona cree sinceramente verdaderas. No inventa, no miente: llena un vacío con lo que le parece lógico.
La ansiedad y la inseguridadCon el avance de la edad y los trastornos cognitivos, el sentimiento de inseguridad aumenta. La persona siente que pierde el control, que el mundo se le escapa. Acusar a alguien de robo puede ser una forma de externalizar esta ansiedad, de encontrar una causa externa a este sentimiento de pérdida.
Los objetos a menudo tienen un valor simbólico fuerte (joyas de familia, cartera que contiene los documentos de identidad...). Su « desaparición » imaginaria a veces refleja un miedo más profundo a perder su identidad, su historia, su lugar.
Las ideas delirantesEn algunas formas de demencia o patologías psiquiátricas, pueden aparecer verdaderas ideas delirantes. La persona está convencida de ser víctima de robo, de conspiración, de malicia. Estas ideas resisten a cualquier argumento racional.
La proyecciónA veces, acusar al otro permite no enfrentar las propias dificultades. « No soy yo quien pierde mis cosas, es alguien quien las toma » es más aceptable que « No recuerdo dónde guardo las cosas ».
La búsqueda de atenciónEn algunos casos, las acusaciones pueden ser un medio para atraer la atención, para crear un vínculo, incluso negativo. La persona aislada, que se siente sola, puede encontrar en la acusación una forma de movilizar a su entorno.
¿Quién es generalmente acusado?
Las acusaciones generalmente recaen sobre las personas más cercanas:
Los auxiliares de hogar y cuidadores están a menudo en primera línea, ya que tienen acceso al hogar y manipulan las pertenencias de la persona.Los miembros de la familia también pueden ser acusados, especialmente los cónyuges, los hijos, los nietos.
Los vecinos u otras personas del entorno a veces son señalados.
Este fenómeno puede parecer paradójico: se acusa a quienes más nos ayudan. Pero es precisamente porque están presentes, cerca, que se convierten en « sospechosos » lógicos para el cerebro que busca una explicación.
El impacto en los profesionales
Estas acusaciones son desgastantes para los profesionales:
En el plano emocional :- Sentimiento de injusticia
- Lesión personal
- Rabia, frustración
- Puesta en duda de uno mismo
- Miedo a las consecuencias profesionales
- Degradación de la confianza
- Dificultad para continuar con el acompañamiento
- Incomodidad durante las intervenciones siguientes
- Riesgo de denuncia o reporte
- Necesidad de justificarse
- Impacto en la reputación
Es esencial comprender que estas acusaciones, en la gran mayoría de los casos, no se basan en la realidad sino en un mal funcionamiento relacionado con la enfermedad. Esta comprensión no elimina la herida, pero permite relativizarla y no tomarla personalmente.
Reaccionar ante las acusaciones: la actitud correcta
Lo que NO se debe hacer
No justificarse con vehemenciaEl instinto empuja a defenderse, a probar su inocencia. Pero ante una persona convencida, los argumentos racionales son ineficaces y pueden incluso agravar la situación. « ¡No he tomado nada! », « ¡¿Cómo se atreve?! » corren el riesgo de crear una escalada.
No acusar a la persona de mentir o de perder la cabeza« ¡Pero vamos, usted mismo lo guardó ayer! », « Es por su memoria »... Estas respuestas, aunque sean ciertas, son humillantes y no resuelven nada. Pueden reforzar la ansiedad y la agresividad.
No tomar las acusaciones de forma personalMás fácil de decir que de hacer, pero esencial. La persona no le ataca a usted como persona; expresa un síntoma de su enfermedad.
No ignorar o minimizar« Oh, no es nada, lo encontraremos » puede ser vivido como una negación del sufrimiento sentido.
La actitud correcta: validar la emoción
La clave es reconocer y validar la emoción sin confirmar la acusación.
Paso 1: Escuchar sin interrumpirDeje que la persona exprese lo que siente. Escuche realmente, con atención y respeto. Esta escucha, en sí misma, es reconfortante.
Paso 2: Reconocer la emoción« Entiendo que le preocupa no encontrar su cartera. »
« Es realmente frustrante no encontrar sus joyas. »
« Veo que esto le enoja, es normal reaccionar así. »
Usted reconoce lo que la persona siente (inquietud, ira, miedo) sin validar la acusación en sí misma.
Paso 3: Proponer ayuda« ¿Quiere que busquemos juntos? »
« Voy a ayudarle a encontrar su cartera. »
Esta propuesta transforma al acusador y al acusado en socios unidos en una búsqueda común.
Paso 4: Buscar juntos... y a menudo encontrarEn muchos casos, el objeto se encuentra en un lugar inusual donde la persona lo ha guardado y olvidado. El alivio de la persona es entonces visible. Evite el « ¡Ya se lo dije! »; un simple « ¡Ah, aquí está! Debe estar aliviado/a » es suficiente.
Paso 5: Si el objeto no se encuentra, tranquilizar y distraerSi el objeto sigue sin aparecer, no se aferre. Tranquilice: « Seguiremos buscando, aparecerá. » Luego intente una suave distracción hacia otra actividad.
Ejemplos de respuestas adecuadas
| Lo que dice la persona | Respuesta inadecuada | Respuesta adecuada |
|------------------------|-------------------|-----------------|
| « ¡Usted ha robado mi dinero! » | « ¡No he robado nada! ¡Es falso! » | « Es realmente preocupante no encontrar su dinero. Busquemos juntos. » |
| « ¡Alguien está hurgando en mis cosas! » | « Nadie ha tocado sus cosas. » | « Debe ser perturbador no encontrar sus cosas. Muéstreme dónde las guarda normalmente. » |
| « ¡Mi hija me roba mis joyas! » | « ¡Su hija nunca haría eso! » | « Sus joyas son valiosas para usted. ¿Dónde las guardaba normalmente? » |
Estrategias preventivas: asegurar los objetos
Identificar los objetos « sensibles »
Algunos objetos están más a menudo en el centro de las acusaciones:
- La cartera: contiene dinero y documentos de identidad
- Las joyas: valor sentimental y material
- Las llaves: símbolo de autonomía y seguridad
- Las fotos: vínculo con la historia y los seres queridos
- Los documentos importantes: sentimiento de control sobre su vida
Identificar estos objetos permite implementar estrategias específicas.
Crear « lugares asignados »
Definir un lugar fijo para cada objeto sensible:- Un cajón específico para la cartera
- Una caja de joyas siempre en el mismo lugar
- Un gancho para las llaves cerca de la entrada
- Etiquetas o fotos indicando el contenido
- Colores distintivos
- Lugares visibles y accesibles
- Siempre guardar el objeto en el mismo lugar después de usarlo
- Acompañar a la persona en este almacenamiento
Reducir los objetos en circulación
Simplificar el entorno:- Limitar la cantidad de objetos de valor presentes
- Guardar los objetos no utilizados
- Evitar la acumulación
- Guardar los objetos muy valiosos con el acuerdo de la familia
- Proponer « dobles » para los objetos que se pierden con frecuencia
- Limitar el dinero en efectivo presente en el hogar
Documentar y rastrear
Llevar un inventario:- Lista de objetos de valor presentes en el hogar
- Con el acuerdo de la familia, fotos de joyas y objetos valiosos
- Anotar en el cuaderno de enlace los objetos manipulados
- Señalar cualquier cambio en el almacenamiento de las pertenencias
- Documentar las acusaciones y su resolución
Esta documentación protege al profesional en caso de acusaciones persistentes o denuncias.
La coordinación con el equipo y la familia
Informar e involucrar a la familia
Explicar el fenómeno:- Las acusaciones son un síntoma frecuente de los trastornos cognitivos
- No reflejan la realidad
- No están dirigidas contra una persona en particular
- ¿Dónde guardar los objetos importantes?
- ¿Qué objetos asegurar en otro lugar?
- ¿Cómo reaccionar en caso de acusación?
- Informar a la familia sobre episodios de acusación
- Evitar malentendidos y sospechas
El papel del equipo
El responsable de servicio debe ser informado:- Para apoyar al profesional
- Para documentar las situaciones
- Para coordinar con la familia y los cuidadores
- Sobre las prácticas profesionales correctas
- Sobre la ocurrencia repetida de estos episodios
- Sobre el estado cognitivo de la persona
- Sobre las acusaciones repetidas que pueden señalar un agravamiento cognitivo
- Sobre las ideas delirantes persistentes que pueden requerir tratamiento
Cuando la situación se vuelve problemática
Las acusaciones persistentes y abrumadoras
Cuando las acusaciones se vuelven diarias, obsesivas y perturban gravemente la vida cotidiana, es necesario alertar:
- Al médico de cabecera: evaluación del estado cognitivo, búsqueda de una causa intercurrente (infección, dolor...), adaptación del tratamiento
- Al psiquiatra o geriatra si es necesario: algunos tratamientos pueden atenuar las ideas delirantes
Proteger al profesional
Si las acusaciones ponen en dificultad al profesional:
Reportar sistemáticamente:- Al empleador
- En el cuaderno de enlace
- Por escrito si es necesario
- Pedir acompañamiento
- Proponer un cambio de interveniente si es necesario
- Solicitar apoyo psicológico
- Mantener la calma
- Proporcionar todas las pruebas escritas
- Apoyarse en el empleador
- Recordar el contexto médico de la persona
La estimulación cognitiva: un palanca preventiva
Mantener las capacidades cognitivas
La estimulación cognitiva regular puede contribuir a ralentizar el declive y limitar ciertos trastornos del comportamiento:
El programa EDITH de DYNSEO propone juegos de memoria adaptados a personas mayores, incluyendo aquellas que presentan trastornos cognitivos. Al estimular regularmente la memoria y otras funciones cognitivas, EDITH puede contribuir a mantener más tiempo las capacidades de la persona y a reducir su ansiedad. Además, estos momentos de juego compartidos refuerzan la relación de confianza entre el acompañante y la persona, lo que puede ayudar a prevenir las acusaciones.
La formación de los profesionales
La formación « Estimular y crear vínculos con los juegos DYNSEO » permite a los profesionales comprender mejor los trastornos cognitivos y sus manifestaciones conductuales. Proporciona claves para crear una relación de confianza sólida que puede resistir episodios difíciles como las acusaciones de robo.
Los recursos prácticos
La Caja de herramientas de la ayuda a domicilio de DYNSEO ofrece recursos concretos para el acompañamiento diario, incluyendo consejos para gestionar situaciones difíciles y mantener una relación de calidad a pesar de los trastornos del comportamiento.
Cuidarse a uno mismo ante estas situaciones
Reconocer el impacto emocional
Ser acusado de robo, incluso por una persona con trastornos cognitivos, es doloroso. Es normal sentir:
- Rabia
- Tristeza
- Injusticia
- Desánimo
No negar estas emociones, reconocerlas y expresarlas es importante para no dejarlas acumularse.
Los recursos de apoyo
Hablar de ello:- Con los colegas que viven las mismas situaciones
- Con el responsable de servicio
- Con personas de confianza
- Reuniones de equipo
- Grupos de conversación
- Análisis de prácticas
- Recordar que no es personal
- Recordar los momentos positivos de la relación
- Reconocer el valor de su trabajo a pesar de estas dificultades
Conclusión: más allá de la acusación, mantener el vínculo
Las acusaciones de robo son una prueba para los profesionales de la ayuda a domicilio, pero no tienen que destruir la relación. Al comprender que son un síntoma y no un ataque personal, al saber responder con validación emocional en lugar de justificación defensiva, al implementar estrategias preventivas, es posible atravesar estos momentos difíciles preservando la dignidad de cada uno.
Las claves para lograrlo son:
- Comprender los mecanismos: la persona no le acusa realmente, expresa un síntoma
- Validar la emoción: reconocer la inquietud o la ira sin confirmar la acusación
- Proponer ayuda: buscar juntos transforma la confrontación en colaboración
- Prevenir: organizar el entorno para limitar las « desapariciones » de objetos
- Protegerse: documentar, rastrear, no quedarse solo
- Cuidarse a uno mismo: reconocer el impacto emocional y buscar apoyo
Detrás de cada acusación, hay una persona que sufre por perder el control, por no entender su mundo, por sentir que algo se le escapa. Al responder con compasión en lugar de defensa, podemos mantener el vínculo humano que da todo el valor a nuestro acompañamiento.
DYNSEO acompaña a los profesionales en estas situaciones complejas con herramientas de estimulación cognitiva, formación y recursos prácticos. Juntos, construyamos un acompañamiento que resista las tormentas.
Recursos complementarios DYNSEO:- Programa EDITH - Juegos de memoria adaptados a los mayores
- Caja de herramientas de la ayuda a domicilio
