En el marco de nuestra misión en Dynseo, nos comprometemos a crear herramientas que respondan a las necesidades concretas del mundo de la educación. Cada día, ustedes, docentes, logopedas, psicomotricistas y padres, se enfrentan a la maravillosa complejidad de la mente de los niños. Entre ellos, los alumnos con trastornos del espectro autista (TEA) representan un desafío particular, pero también una fuente de enseñanzas profundas. Nos invitan a repensar nuestros enfoques, a estructurar nuestros métodos y a celebrar cada progreso, por pequeño que sea. Es con esta perspectiva que hemos diseñado nuestras aplicaciones COCO PENSE y COCO BOUGE, no como una solución mágica, sino como un aliado fiable y estructurante. Este artículo tiene como objetivo mostrarles cómo, más allá de los juegos, nuestro universo COCO puede convertirse en un pilar en el acompañamiento de los alumnos con TEA, ofreciendo rutinas tranquilizadoras y permitiendo medir los progresos de manera tangible y amable.
Antes de sumergirnos en las funcionalidades de nuestras herramientas, nos parece esencial establecer el marco. Hablar de autismo es hablar de un espectro inmenso donde cada individuo es único. Sin embargo, ciertas características comunes pueden guiarnos en la implementación de un acompañamiento adecuado. Para nosotros, cada niño es como un ordenador con su propio sistema operativo; para los niños con TEA, este sistema procesa la información de manera diferente, con sus propias fortalezas y sensibilidades. Nuestro papel no es cambiarlo, sino proporcionarle software compatible y un entorno donde pueda funcionar de manera óptima.
La necesidad imperiosa de previsibilidad y rutina
Una de las piedras angulares del acompañamiento de las personas con TEA es la rutina. El mundo puede parecerles a menudo caótico, impredecible y ansioso. Un aula, con sus constantes interacciones sociales, cambios de horario y múltiples estímulos, puede convertirse rápidamente en un entorno estresante. La rutina no es una restricción; es un ancla. Permite al alumno anticipar lo que va a suceder, reducir su carga cognitiva relacionada con la incertidumbre y liberar así recursos mentales para el aprendizaje. Una secuencia de actividades clara, un inicio y un final bien definidos, instrucciones estables: eso es lo que construye un sentimiento de seguridad indispensable.
La gestión de la sensibilidad sensorial y de la sobrecarga cognitiva
Muchos alumnos con TEA tienen una percepción sensorial exacerbada o, por el contrario, disminuida. El ruido de un neón, el roce de una prenda, la luz brillante o el bullicio de un patio de recreo pueden ser vividos como una agresión. Esta hipersensibilidad puede llevar a una sobrecarga cognitiva, un estado en el que el cerebro, bombardeado de información, ya no puede procesarla. El alumno puede parecer "en su burbuja", inquieto o retraído, no por falta de voluntad, sino por puro instinto de protección. Un entorno de aprendizaje efectivo debe, por lo tanto, permitir modular estos estímulos, ofrecer momentos de calma y concentración en un marco controlado.
Los desafíos de la comunicación y de la motivación intrínseca
Las interacciones sociales y la comunicación verbal pueden ser complejas para un alumno con TEA. Comprender los implícitos, el lenguaje no verbal o las reglas sociales requiere un esfuerzo considerable. Además, la motivación puede funcionar de manera diferente. Donde un alumno neurotípico puede estar motivado por la competencia o el reconocimiento social, un alumno con TEA a menudo encontrará su motivación en sus intereses específicos, en la satisfacción de resolver un problema lógico o en el placer de repetir una tarea que domina. El desafío, por lo tanto, es encontrar soportes que hablen su lenguaje, que se basen en instrucciones visuales claras y que ofrezcan una gratificación inmediata y concreta, sin pasar por el filtro complejo de las interacciones humanas.
COCO, un marco digital seguro y predecible
Es teniendo en cuenta estas necesidades fundamentales que hemos desarrollado el ecosistema COCO. Nuestras aplicaciones, COCO PENSE y COCO BOUGE, no son simples colecciones de juegos. Han sido pensadas como un entorno digital estable, predecible y amable, una especie de "aula digital" donde el alumno puede practicar con total tranquilidad.
Una estructura clara y repetitiva como fundamento
Desde el lanzamiento de la aplicación, el alumno encuentra un universo familiar. El personaje de Coco el loro es una guía constante y amigable. La interfaz es limpia, los menús son simples y el acceso a los diferentes juegos se realiza de manera intuitiva. Cada juego sigue una estructura similar: una instrucción clara (a menudo visual y sonora), una fase de juego y una conclusión con un retorno inmediato sobre el rendimiento (estrellas, un sonido de éxito). Esta repetición en la estructura, juego tras juego, día tras día, crea la rutina digital que el alumno necesita. Sabe qué esperar. No hay sorpresas desagradables, ni cambios bruscos en la interfaz. Esta previsibilidad reduce la ansiedad y permite al alumno concentrarse completamente en la tarea cognitiva o motora solicitada.
Un entorno visual y sonoro controlado para evitar la sobrecarga
Hemos prestado especial atención al entorno sensorial de nuestras aplicaciones. A diferencia de muchas aplicaciones para niños, sobrecargadas de colores chillones, animaciones en todas direcciones y efectos sonoros invasivos, COCO propone una estética sobria y tranquilizadora. Los gráficos son claros y legibles, los colores son suaves y los sonidos son funcionales: indican el éxito, el error o el final de un ejercicio, sin ser nunca agresivos o superfluos. No hay publicidad, ni ventanas emergentes inesperadas. La aplicación se convierte en una burbuja de concentración, un espacio protegido donde el alumno puede involucrarse en una actividad sin ser distraído o abrumado por estímulos externos.
La autonomía del alumno en el centro de la experiencia
Gracias a esta estructura clara y a este entorno controlado, el alumno con TEA puede volverse rápidamente autónomo en el uso de COCO. Puede elegir sus juegos, iniciarlos, terminarlos y pasar al siguiente sin necesidad de una solicitud verbal constante por parte del adulto. Esta autonomía es extremadamente valorativa. Le da un sentimiento de control y competencia, lo que refuerza su autoestima. Para el docente o el terapeuta, también es una ganancia de tiempo valioso, permitiendo observar al alumno y concentrarse en el análisis de sus progresos en lugar de en la gestión del material.
Desarrollar las competencias cognitivas y motoras paso a paso
Más allá de su marco tranquilizador, COCO es ante todo un programa de entrenamiento cerebral y físico completo. Cada juego ha sido diseñado con profesionales de la salud para enfocarse en competencias específicas, que a menudo son puntos de atención en el acompañamiento de los alumnos con TEA.
Coco Pense: fortalecer las funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas son en cierto modo el "director de orquesta" de nuestro cerebro. Nos permiten planificar, organizarnos, adaptarnos a lo imprevisto y controlar nuestros impulsos. En muchos alumnos con TEA, estas funciones pueden ser un verdadero desafío. Los juegos de COCO PENSE están específicamente diseñados para estimularlas de manera lúdica.
- La atención y la concentración: Juegos como "Intruso en serie" o "Objetivos móviles" requieren que el alumno mantenga su atención en una tarea específica durante un tiempo determinado, ignorando las distracciones.
- La memoria de trabajo: El clásico juego de parejas, "Las parejas de Coco", o juegos de memorización de secuencias activan esta memoria a corto plazo, esencial para seguir una instrucción o resolver un problema en varios pasos.
- La flexibilidad mental: Juegos que requieren cambiar de regla en medio del juego (por ejemplo, clasificar objetos por color o por forma) ayudan a desarrollar la capacidad de adaptarse y no quedarse atascado en una sola estrategia.
- La planificación y la lógica: Los rompecabezas, los acertijos o juegos de razonamiento como el Sudoku de colores ("Logi-Coco") animan al alumno a anticipar sus acciones y a elaborar una estrategia para alcanzar un objetivo.
Coco Bouge: la importancia de la coordinación y la conciencia corporal
Hoy sabemos que el cuerpo y la mente son inseparables. El movimiento es esencial para el desarrollo cognitivo. COCO BOUGE propone actividades físicas suaves y guiadas, realizables en interiores, que se enfocan en la coordinación, el equilibrio y la conciencia del cuerpo en el espacio (la propriocepción). Para un alumno con TEA, que puede tener particularidades motoras o dificultades para orientarse en el espacio, estos ejercicios son particularmente beneficiosos. Pueden tener un efecto tranquilizador, ayudar a regular la energía y mejorar la concentración para las actividades más escolares que seguirán.
Una dificultad adaptativa para un aprendizaje sin frustración
Quizás este sea uno de los aspectos más importantes de nuestro enfoque. El algoritmo de COCO ajusta automáticamente el nivel de dificultad de los juegos en función del rendimiento del alumno. Si tiene éxito fácilmente, el juego se complica ligeramente. Si tiene dificultades, el nivel baja para permitirle reafirmarse. Este principio garantiza que el alumno siempre se enfrente a un "desafío a medida", lo suficientemente estimulante para hacerlo progresar, pero nunca al punto de ponerlo en una situación de fracaso repetido y generar frustración. Es la clave para mantener la motivación y el compromiso a largo plazo.
Seguir los progresos de manera objetiva y amable
Uno de los mayores desafíos para ustedes, profesionales, es evaluar los progresos de un alumno con TEA. Las evaluaciones escolares tradicionales a menudo son inadecuadas, fuentes de estrés y no siempre reflejan las competencias reales del niño. COCO integra una poderosa herramienta de seguimiento que transforma esta evaluación en un proceso continuo, objetivo y sobre todo, amable.
El tablero de control: una brújula para el docente y el terapeuta
Cada sesión de juego se registra y los datos se analizan para presentarse de manera clara y visual en un tablero de control seguro. Pueden consultar el tiempo de juego, la tasa de éxito por juego y por función cognitiva (memoria, atención, lógica, etc.), y seguir la evolución de estos indicadores durante varias semanas o meses. Este tablero de control no es un cuaderno de notas. Es una brújula. Les indica la dirección que toma el alumno, la velocidad a la que avanza en cada área y las zonas donde necesita un poco más de viento en sus velas.
Identificar los puntos fuertes y las áreas de mejora con precisión
Gracias a estos datos numéricos, pueden ir más allá de la simple percepción. Pueden ver objetivamente que un alumno puede sobresalir en las tareas de memoria visual pero tener dificultades en los ejercicios de flexibilidad mental. Esta información es crucial. Les permite adaptar su pedagogía, proponer actividades complementarias específicas y personalizar verdaderamente su acompañamiento. Es una herramienta valiosa para preparar las reuniones del equipo educativo y para dialogar con los padres sobre bases concretas.
Valorar cada pequeña victoria para reforzar la autoestima
El seguimiento de los progresos permite materializar y celebrar cada avance. Una mejora del 5% en la tasa de éxito en un juego en un mes puede ser invisible a simple vista en el tumulto de una clase, pero es claramente visible en un gráfico. Poder decirle al alumno (o mostrarle): "Mira, el mes pasado, lograbas 6 de 10 en este juego, ¡y ahora son 7 de 10!", es ofrecerle una prueba tangible de sus capacidades y esfuerzos. Esta valoración es un motor poderoso para la autoestima, un combustible esencial para atreverse a enfrentar nuevos desafíos.
Nuestro compromiso más allá de la herramienta: formar para acompañar mejor
En Dynseo, estamos convencidos de que una buena herramienta no es suficiente. Su eficacia depende de la comprensión y las competencias de las personas que la utilizan. Por eso no nos limitamos a desarrollar aplicaciones. Nos comprometemos a formar a la comunidad educativa para darles las claves de comprensión y acción frente a los alumnos con necesidades específicas.
La formación sobre los trastornos DYS: puentes con los TEA
Ofrecemos una formación completa titulada "Identificar y acompañar los trastornos DYS en la escuela primaria". Podrían preguntarse cuál es el vínculo con el autismo. Es doble. Por un lado, las comorbilidades son frecuentes: no es raro que un alumno con TEA también presente trastornos específicos del aprendizaje como la dislexia, la dispraxia o un trastorno de atención. Por otro lado, las estrategias y la postura pedagógica que enseñamos para acompañar a los alumnos DYS son ampliamente transferibles a los alumnos con TEA. Se trata siempre de comprender un funcionamiento neurológico diferente, de adaptar las exigencias, de fraccionar las tareas, de utilizar soportes visuales y de mostrar paciencia y amabilidad.
Dar a los docentes las claves para leer el comportamiento
Nuestra formación tiene como objetivo ayudarles a "decodificar" los comportamientos de sus alumnos. Un alumno que se balancea, que se niega a trabajar o que tiene una crisis de ira no es necesariamente un alumno que se opone. Puede estar en sobrecarga sensorial, enfrentando dificultades ante una instrucción demasiado abstracta o en situación de ansiedad ante lo imprevisto. Al proporcionarles conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro y herramientas prácticas de observación y análisis, les permitimos pasar de una reacción al comportamiento a una respuesta a la necesidad que se esconde detrás de ese comportamiento. Es un cambio de paradigma que transforma la relación pedagógica.
Crear un ecosistema de apoyo: escuela, familia, terapeutas
Nuestra visión es la de un acompañamiento global donde todos los actores alrededor del niño trabajen en sinergia. Nuestras herramientas están diseñadas para facilitar esta colaboración. El tablero de control de COCO puede convertirse en un soporte de diálogo común entre el docente, el AVS/AESH, el logopeda y los padres. La formación que ofrecemos proporciona un lenguaje y referencias comunes a todo el equipo educativo. Al equipar y formar a la comunidad que rodea al alumno, contribuimos a tejer una red de seguridad y competencias sólida, permitiendo que cada niño, cualesquiera que sean sus particularidades, florezca y progrese a su ritmo.
En conclusión, nuestra aplicación COCO es mucho más que un pasatiempo digital. Es un entorno de aprendizaje estructurado, pensado para calmar, estimular y valorar a los alumnos con trastornos del espectro autista. Al ofrecerles la rutina que necesitan, desafíos adaptados a sus capacidades y un seguimiento objetivo de sus progresos, les damos las herramientas para desarrollar su potencial con confianza. Y al acompañarles a ustedes, profesionales, a través de formaciones adecuadas, esperamos proporcionarles las herramientas y la confianza necesarias para llevar a cabo su misión esencial. Les invitamos a explorar este universo, a experimentarlo con sus alumnos y a ver por ustedes mismos cómo la tecnología, cuando se diseña con empatía y rigor, puede convertirse en un formidable impulso de inclusión y éxito.
El artículo "COCO para los alumnos con trastornos autistas: rutinas tranquilizadoras y progresos medibles" destaca la importancia de las rutinas estructuradas y las herramientas adaptadas para favorecer el aprendizaje en los niños autistas. Un artículo relacionado que podría interesarles es Las aplicaciones adaptadas para los niños autistas. Este artículo explora diversas aplicaciones diseñadas para responder a las necesidades específicas de los niños autistas, enfatizando la mejora de sus competencias cognitivas y sociales a través de herramientas digitales innovadoras.