discapacidad invisible en la escuela: entre benevolencia y apoyo

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No todos los discapacitados se desplazan en silla de ruedas. Algunas personas pueden parecer "sin defecto", y sin embargo, están clasificadas en el grupo de los discapacitados. Eso significa que no todas las discapacidades se leen en el rostro. De ahí la noción de "discapacidad invisible". ¿Cuál es el significado real? Discapacidad invisible en la escuela: ¿qué acompañamientos debemos esperar? Respuestas y explicaciones para todos los padres de alumnos. ¡Consulta esta guía!

 

1. Discapacidad invisible en la escuela, ¡hablemos de ello!

En esta primera parte, conviene explicar qué es una discapacidad invisible. ¡Descubre!

 

¿Qué se entiende por discapacidad invisible en la escuela?

El número de personas discapacitadas en la escuela se multiplica. Esto puede explicarse por la voluntad de no activar a estos individuos categorizados. Los niños en situación de discapacidad están en condiciones de adquirir conocimientos o habilidades. ¿Existe una diferencia entre las discapacidades invisibles y las otras?

De hecho, se trata de las mismas discapacidades que pueden observarse en algunos alumnos en la escuela. El término "discapacidad invisible" en la escuela se emplea en un contexto muy preciso. Cuando la discapacidad no es notada por los otros o el entorno. Cabe destacar que 8 de cada 10 personas viven con una discapacidad sin que los demás lo sepan. Se podría decir que estas personas tienen una discapacidad invisible. De este modo, cada niño en la escuela estaría concernido, salvo que se declare exento de toda discapacidad tras un diagnóstico realizado por un especialista. Los padres deben estar atentos ya que no siempre saben de qué sufren sus hijos.

Una discapacidad invisible no se nota de entrada. Sin embargo, algunas discapacidades se constatan desde el momento en que uno se encuentra en presencia de la persona afectada. Es el caso, por ejemplo, de un alumno con discapacidad en las extremidades inferiores sentado en una silla de ruedas.

 

Las discapacidades invisibles afectan el aprendizaje en la escuela

Las discapacidades invisibles en la escuela tienen consecuencias negativas en el aprendizaje escolar. En muchos casos, los malos resultados en la escuela se deben a estas discapacidades. Por ejemplo, un niño en situación de discapacidad tenderá a "huir" de la escuela o a manifestar una falta de interés por las clases. Las discapacidades invisibles abarcan una variedad de patologías. Cuando se detectan a tiempo, una atención adecuada puede permitir al alumno mejorar sus resultados escolares.

 

2. ¿Cuáles son los diferentes tipos de discapacidad invisible?

Las discapacidades invisibles pueden tomar varias formas. Por supuesto, no somos capaces de mencionarlas todas aquí. Sin embargo, he aquí algunas discapacidades.

 

Los trastornos del "dys"

Se utiliza el prefijo "dys" para designar un conjunto de trastornos del lenguaje. En este grupo, se incluye la dislexia, la dispraxia, la disgrafía y la discalculia. Estos trastornos del aprendizaje provocan un retraso en la adquisición del lenguaje hablado o escrito. La dislexia en un niño se traduce en dificultades para leer. En el caso de la dispraxia, el alumno manifiesta cierta torpeza que afecta sus aprendizajes. En cuanto a la disgrafía, favorece una escritura ilegible o incoherente. Finalmente, la discalculia induce dificultades para aprender matemáticas. Los niños expuestos a estos trastornos de aprendizaje pueden recibir atención.

 

Las deficiencias sensoriales

Forman parte de las discapacidades invisibles en la escuela. En esta categoría, se distinguen las deficiencias visuales y las deficiencias auditivas. Las primeras afectan la vista del alumno. Las segundas afectan la audición del niño o del adolescente. Necesitan ayuda a lo largo de su trayectoria escolar. Hay que saber que estas discapacidades requieren una atención temprana. Afortunadamente, los avances pedagógicos permiten un acompañamiento a medida de los niños con deficiencias sensoriales. Sin olvidar las capacitaciones de las que se benefician los docentes.

 

Las enfermedades crónicas

Al hablar de enfermedades crónicas, se hace alusión a numerosas patologías que quizá conozcas más o menos. Primero están los cánceres y las afecciones provocadas por una insuficiencia (cardíaca o respiratoria). También toquemos los casos de traumatismos craneoencefálicos o lesiones cerebrales. Todas estas afecciones no son fáciles de conciliar con la escuela.

Siempre en el capítulo de las enfermedades crónicas, se pueden citar los alumnos afectados por la esclerosis múltiple o la fibrosis quística. Estos niños pueden recibir acompañamiento. Es necesario estar bien informado para poder orientarse mejor.

 

3. Zoom sobre los acompañamientos en caso de discapacidad invisible

¿Qué acompañamientos para estos niños en las escuelas? Se escucha hablar de PPS, MDPH, CDAPH, etc.

La escolarización de los alumnos en situación de discapacidad

Todos los niños tienen derecho a una buena educación adaptada a su edad y situación. Ningún niño en situación de discapacidad debería ser descuidado. Puedes construir un proyecto personalizado de escolarización. Debes constituir un expediente detallado y la MDPH se encargará de elaborarlo. Se trata más concretamente de la casa departamental de las personas con discapacidad.

El niño discapacitado podrá así beneficiarse de una escolarización que se ajuste mejor según sus necesidades singulares. La validación de la solicitud es la tarea de la comisión de derechos y de la autonomía de las personas con discapacidad (CDAPH). La escolarización en un entorno ordinario puede llevarse a cabo de manera individual o colectiva. Los alumnos en situación de discapacidad tienen la posibilidad de unirse a las clases ULIS (Unidad Localizada para la Inclusión Escolar).

 

 

La benevolencia hacia las personas afectadas por discapacidades invisibles

Tener benevolencia es manifestar una disposición favorable hacia todos esos individuos que sufren de discapacidades invisibles en la escuela. Impulsa a buscar el bien o la felicidad de estas personas con necesidades específicas. Pero parece imposible identificarlos, ya que sus discapacidades no son aparentes.

 

Las clases ULIS

Tienen un aporte mayor en lo que concierne la escolarización de los niños en situación de discapacidad. Una clase ULIS permite que el niño con discapacidad asista a las clases según su discapacidad. Está integrada en el funcionamiento del establecimiento donde se encuentra. Desde entonces, cada jefe de establecimiento trabaja para una mejor gestión de estas clases por parte de los docentes y los AESH (Acompañantes de Alumnos en Situación de Discapacidad).

Si deseas saber más sobre las clases ULIS y lo que pueden aportar a tu hijo, no dudes en consultar el artículo al respecto abajo.

Casos prácticos: Gestionar la discapacidad invisible en la escuela

La discapacidad invisible en la escuela es un desafío diario para los alumnos que la padecen, sus compañeros, así como para el personal docente y administrativo. Reconocer, comprender y acompañar estas discapacidades requieren un enfoque adaptado y benevolente. Aquí hay algunos casos prácticos que ilustran cómo reaccionar y qué hacer en estas situaciones.

Cas 1: Trastorno de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH)

Situación: Lea, 12 años, tiene TDAH. Le cuesta mantener la concentración durante las clases y a menudo es percibida como disruptiva.

Pistas para reaccionar:

  • Adaptación pedagógica: Proponer sesiones de trabajo más cortas con pausas, usar materiales visuales atractivos.
  • Apoyo personalizado: Establecer citas regulares con un psicólogo escolar.
  • Sensibilización: Organizar sesiones de sensibilización para los docentes y los alumnos sobre el TDAH.

Cas 2: Trastornos del Espectro Autista (TEA)

Situación: Maxime, 10 años, está en el espectro autista. Tiene dificultades para interactuar socialmente y a menudo se siente aislado.

Pistas para reaccionar:

  • Inclusión social: Fomentar su integración alentando las actividades grupales donde se sienta cómodo.
  • Ajustes específicos: Establecer un entorno tranquilo y predecible para limitar su ansiedad.
  • Acompañamiento especializado: Colaborar con educadores especializados para desarrollar sus habilidades sociales.

Cas 3: Dislexia y trastornos asociados

Situación: Sarah, 14 años, es disléxica. Tiene problemas para leer y escribir, lo que afecta su aprendizaje y su confianza en sí misma.

Pistas para reaccionar:

  • Herramientas adaptadas: Usar softwares de lectura y escritura adaptados a los disléxicos.
  • Apoyo académico: Proponer sesiones de apoyo escolar específicas para los disléxicos.
  • Valorización: Alentar y valorar sus logros, por pequeños que sean, para reforzar su confianza en sí misma.

Cas 4: Ansiedad y trastornos emocionales

Situación: Kevin, 16 años, sufre de ansiedad severa. Le cuesta participar en clase y evita las situaciones estresantes.

Pistas para reaccionar:

  • Entorno seguro: Crear un espacio donde el alumno pueda sentirse seguro para expresar sus angustias.
  • Estrategias de gestión de la ansiedad: Integrar ejercicios de relajación y de atención plena en la rutina escolar.
  • Seguimiento psicológico: Fomentar el seguimiento por un profesional de la salud mental.

Cas 5: Trastorno de Procesamiento Auditivo (TPA)

Situación: Émilie, 9 años, tiene un Trastorno de Procesamiento Auditivo. Le cuesta entender las instrucciones verbales en clase, lo que puede confundirse con falta de atención o motivación.

Pistas para reaccionar:

  • Instrucciones escritas: Completar las instrucciones orales con consignas escritas claras.
  • Posicionamiento en clase: Asegurarse de que Émilie esté sentada en una zona del aula donde pueda ver fácilmente el rostro del docente, reduciendo así las distracciones sonoras.
  • Tecnologías de asistencia: Usar equipos de escucha asistida para mejorar la claridad del sonido.

Cas 6: Síndrome de Fatiga Crónica (SFC)

Situación: Jordan, 15 años, sufre del Síndrome de Fatiga Crónica. Su energía fluctuante dificulta el mantenimiento de una presencia regular en clase.

Pistas para reaccionar:

  • Flexibilidad de horarios: Adaptar los horarios de Jordan para permitirle seguir las clases cuando se sienta más energético.
  • Enseñanza a distancia: Ofrecer la posibilidad de participar en clases en línea o utilizar grabaciones de clases para los días en que está demasiado fatigado para asistir en persona.
  • Pausa y descanso: Disponer de períodos de descanso durante el día escolar.

Cas 7: Trastornos Alimenticios

Situación: Clara, 13 años, está en medio de trastornos alimenticios que afectan su concentración y energía en clase.

Pistas para reaccionar:

  • Apoyo discreto: Ofrecer apoyo psicológico sin estigmatizar ni atraer atención indeseada sobre sus hábitos alimenticios.
  • Sensibilización: Educar a todos los estudiantes sobre la importancia de una alimentación saludable sin centrarse específicamente en los trastornos alimenticios.
  • Referente de salud: Establecer un referente de salud en la escuela al que Clara pueda consultar con total confidencialidad.

Cas 8: Trastorno del Estado de Ánimo, como la Depresión

Situación: Alex, 17 años, lucha contra la depresión, lo que afecta su participación e interés en las actividades escolares.

Pistas para reaccionar:

  • Acompañamiento psicológico: Asegurarse de que Alex tenga acceso a un apoyo psicológico regular, ya sea dentro de la escuela o por servicios externos.
  • Sensibilización sobre salud mental: Promover una cultura de salud mental positiva en la escuela para reducir la estigmatización y alentar a los estudiantes a hablar de sus problemas.
  • Plan de estudio personalizado: Adaptar las exigencias académicas y los plazos para Alex, reconociendo que su capacidad para cumplir tareas puede variar.

Estos casos ilustran la importancia de un enfoque individualizado y sensible a las necesidades específicas de cada alumno. Al implementar estrategias de acompañamiento adaptadas, la escuela puede desempeñar un papel crucial en la gestión de la discapacidad invisible, favoreciendo así el desarrollo y el éxito escolar de todos los estudiantes.

◆ ◆ ◆

4. Formar e implicar a toda la comunidad educativa

La inclusión de los alumnos en situación de discapacidad invisible no puede descansar únicamente sobre los hombros de los docentes o los AESH. Es toda la comunidad educativa la que debe estar movilizada: docentes, personal escolar, dirección, compañeros de clase, pero también familias. Un enfoque colectivo permite comprender mejor las necesidades del alumno y adaptar eficazmente el entorno escolar.

¿Por qué implicar a todos los actores de la escuela?

  • Detectar mejor los signos de una discapacidad invisible, a menudo discretos o interpretados erróneamente como una simple falta de motivación.

  • Adaptar los métodos pedagógicos de manera que apoyen a los alumnos sin ponerlos en dificultad o estigmatizarlos.

  • Fomentar un diálogo constructivo con las familias, que pueden sentirse perdidas frente a los comportamientos de su hijo.

  • Fomentar un clima escolar benevolente e inclusivo, luchando contra los juicios o las burlas.

  • Reforzar la cohesión entre profesionales para compartir las buenas prácticas y evitar el aislamiento de los docentes frente a estas situaciones.

Acciones concretas a implementar

  • Proponer formaciones específicas para los docentes sobre los trastornos del aprendizaje, los trastornos de la atención o los trastornos emocionales.

  • Establecer grupos de diálogo para los padres, animados por profesionales de salud o educación.

  • Organizar talleres de sensibilización dirigidos a los alumnos, para fomentar la comprensión y la tolerancia frente a la diferencia.

  • Crear un manual pedagógico interno sobre las discapacidades invisibles, dirigido a los docentes y al personal educativo.

  • Desarrollar dispositivos de tutoría o apadrinamiento entre alumnos para apoyar a aquellos que estén aislados o en dificultad.

Formar e implicar a todos los actores permite construir un entorno escolar más justo, más atento y mejor adaptado a las necesidades reales de cada alumno. Así es como la escuela puede volverse verdaderamente inclusiva, y no simplemente igualitaria en apariencia.

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