🎙️ Nuevo Coach Assist IA — Un entrenador vocal que juega con tus seres queridos Descubrir →

En nuestro trabajo de acompañamiento a personas mayores, a menudo somos los primeros testigos de momentos de fragilidad. El "malestar" del senior es uno de esos eventos imprevisibles y ansiosos que requieren de nosotros calma, competencia y reactividad. No es simplemente un incidente médico; es una señal de alarma, un llamado del cuerpo que necesita una escucha atenta y una acción medida. Para ustedes, auxiliares de vida, que están en primera línea, saber cómo reaccionar no es una opción, es una competencia fundamental.

En Dynseo, consideramos que nuestro papel va más allá de la simple provisión de herramientas tecnológicas. Nuestra misión es empoderarlos, formarlos y apoyarlos en los desafíos diarios de su profesión. Por eso hemos desarrollado formaciones específicas y aplicaciones como EDITH y MON DICO, diseñadas para ser aliadas valiosas, especialmente en estas situaciones críticas. Este artículo tiene como objetivo proponerles una conducta clara y estructurada frente a un malestar, integrando las buenas prácticas y los recursos que ponemos a su disposición. Veamos juntos cómo transformar la preocupación en acción efectiva.

El término "malestar" es una palabra comodín que puede ocultar una multitud de realidades, desde la simple fatiga pasajera hasta un problema de salud potencialmente grave. Su papel no es diagnosticar, sino ser un observador experimentado, capaz de detectar las señales y comprender la gravedad potencial de la situación. El cuerpo de una persona mayor puede verse como una maquinaria de precisión, más sensible con el tiempo. El más mínimo grano de arena puede atascar los engranajes y un "malestar" es a menudo el primer ruido sospechoso que se escucha.

Las Señales Precursoras que Nunca Deben Ignorarse

Antes de que un malestar se declare plenamente, pueden aparecer señales de advertencia. Aprender a reconocerlas es ya anticipar y potencialmente evitar un agravamiento. Estas señales pueden ser físicas, conductuales o verbales.

  • Las señales físicas: A menudo son las más evidentes. Una palidez repentina, sudores fríos mientras la temperatura ambiente es normal, mareos o una sensación de "cabeza que gira", náuseas, visión borrosa o temblores inusuales. La persona puede quejarse de debilidad en las piernas, como si fueran a fallarle.
  • Las señales conductuales: Una confusión repentina, desorientación en el tiempo o el espacio, apatía inusual o, por el contrario, agitación o irritabilidad sin causa aparente. La persona puede tener dificultades para encontrar sus palabras o mantener un discurso incoherente.
  • Las quejas verbales: Hay que prestar atención a lo que la persona expresa. Frases como "No me siento bien", "Tengo la cabeza que gira", "Mi corazón late de forma extraña" o "Voy a caer" nunca deben tomarse a la ligera.

La acumulación de varias de estas señales debe ponerlos inmediatamente en alerta. Es el tablero de control del cuerpo que parpadea por todas partes.

Las Causas Posibles: Un Amplio Espectro de Posibilidades

Detrás de un malestar, las causas pueden ser numerosas y variadas. Sin intentar establecer un diagnóstico, conocer las principales puede ayudarles a orientar mejor su observación y la información que transmitirán. Se encuentran frecuentemente:

  • La hipotensión ortostática: Una caída brusca de la tensión al pasar de la posición sentada o acostada a la posición de pie. Es una causa muy común de mareos en los seniors.
  • La deshidratación o la hipoglucemia: La falta de agua o de azúcar en la sangre puede provocar rápidamente una sensación de gran debilidad.
  • Los trastornos cardíacos: Un trastorno del ritmo, un infarto o una insuficiencia cardíaca pueden manifestarse como un malestar. Un dolor en el pecho es una señal de gravedad mayor.
  • Las causas neurológicas: Un accidente cerebrovascular (ACV) o un accidente isquémico transitorio (AIT) puede comenzar con un malestar, a menudo acompañado de otros signos como parálisis facial, dificultad para hablar o debilidad de un lado del cuerpo.
  • Los efectos secundarios de medicamentos: Muchos tratamientos pueden provocar mareos o somnolencia. Un cambio reciente de medicación debe llamar su atención.
  • La ansiedad o el estrés: Una emoción fuerte también puede desencadenar un malestar vagal, generalmente sin gravedad pero muy impresionante.

Su misión es reunir las piezas del rompecabezas: ¿la persona ha comido? ¿Ha bebido suficiente? ¿Ha tomado sus medicamentos? ¿Se ha levantado demasiado rápido? Esta información será crucial para los servicios de emergencia.

La Reacción Inmediata: Asegurar y Evaluar

Frente a una persona que presenta un malestar, la primera urgencia es evitar la ocurrencia de un accidente, como una caída. Su calma es su mejor aliado; se transmitirá a la persona asistida y les permitirá actuar de manera metódica.

Los Primeros Gestos que Salvan

Antes incluso de intentar entender, hay que actuar para proteger. La secuencia es simple y lógica.

  1. Asegurar a la persona: Si la persona está de pie y tambaleándose, ayúdela inmediatamente a sentarse o, mejor aún, a acostarse en el suelo. Esto evita una caída que podría causar un traumatismo (fractura del cuello del fémur, traumatismo craneal). Si ya está sentada, acuéstate elevando sus piernas para favorecer el retorno de la sangre al cerebro, salvo en caso de dificultades respiratorias.
  2. Despejar las vías respiratorias: Afloje todo lo que pueda dificultar su respiración: cuello de camisa, corbata, cinturón, sujetador.
  3. Asegurar un entorno tranquilo y ventilado: Abra una ventana si es posible. Aleje a las personas curiosas si están en un lugar público. Hable a la persona con una voz suave y tranquilizadora, incluso si parece inconsciente. Diga que está allí y que se está ocupando de ella.
  4. No dar nada de beber ni comer: Es un reflejo común, pero potencialmente peligroso. Si la persona pierde el conocimiento, podría hacer una "falsa ruta" y ahogarse.

La Evaluación Rápida de la Situación

Una vez que la persona esté a salvo, debe evaluar rápidamente su estado para decidir los siguientes pasos. Se puede basar en tres puntos simples: la conciencia, la respiración y las señales de gravedad.

  • La conciencia: ¿La persona está consciente? Hágale preguntas simples: "¿Cómo se llama?", "Apriétame la mano", "Abre los ojos". Si no responde y no reacciona a ninguna orden simple, está inconsciente. Es una urgencia vital.
  • La respiración: Observe su pecho para ver si se eleva. Acérquese a su boca para sentir el aliento. ¿Está respirando normalmente, con dificultad, ruidosamente? La ausencia de respiración requiere una llamada inmediata a los servicios de emergencia y la implementación de maniobras de reanimación si está capacitado para ello.
  • Las señales de gravedad: Incluso si la persona está consciente, algunas señales deben alertarlo de inmediato: un dolor intenso en el pecho, parálisis de un miembro o de la cara, dificultades importantes para hablar, sudoración abundante, un pulso muy rápido o muy lento, una pérdida de conocimiento, aunque sea breve.

¿Cuándo Alertar a los Servicios de Emergencia? El Momento Decisivo

No debe dudar en llamar a los servicios de emergencia en caso de duda. Es mejor un llamado "en vano" que una espera con consecuencias dramáticas. Debe marcar el 15 (SAMU) o el 112 (número de emergencia europeo) en las siguientes situaciones:

  • La persona ha perdido el conocimiento, incluso por unos segundos.
  • No respira o tiene grandes dificultades para respirar.
  • Se queja de un fuerte dolor en el pecho.
  • Presenta signos de ACV (boca deformada, dificultad para hablar, imposibilidad de levantar un brazo). Para saber más sobre el reconocimiento de un ACV, puede consultar recursos fiables como los de Salud Pública Francia.
  • Está confundida o desorientada de manera inusual.
  • Se ha caído y podría haberse lesionado.

Cuando llame, esté preparado para dar información clara: su identidad, la dirección exacta, lo que ha sucedido, el estado de la persona (consciente/inconsciente, respira/no respira) y sus antecedentes médicos si los conoce.

La Comunicación: Una Herramienta Esencial Durante y Después del Malestar



senior care

En el tumulto de un malestar, las palabras son tan importantes como los gestos. Una buena comunicación puede tranquilizar a la persona, guiar a los servicios de emergencia e informar a la familia de manera apropiada. Es un pilar de su intervención.

Comunicar con la Persona Asistida

Durante el malestar, su voz debe ser un faro en la tormenta. Hable con calma, de manera serena. Use frases cortas y simples. Incluso si la persona parece confundida, percibe la entonación de su voz. Diga "Estoy aquí contigo", "Los servicios de emergencia están en camino", "Respira tranquilamente".

Cuando la persona sufre de trastornos cognitivos, como la enfermedad de Alzheimer, la comunicación verbal puede verse obstaculizada. La persona puede ser incapaz de expresar lo que siente, su dolor o su angustia. Es aquí donde herramientas como nuestra aplicación MON DICO cobran todo su sentido. MON DICO ha sido diseñado como un puente, un traductor entre el mundo interior de la persona y usted. Gracias a un sistema de pictogramas simples y personalizables, la persona puede señalar lo que no va bien: un dolor de cabeza, una náusea, una sensación de frío. En la fase de recuperación después del malestar, esta herramienta se vuelve valiosa para ayudarla a verbalizar sus necesidades y sentimientos, disminuyendo así su ansiedad y la suya.

Comunicar con los Servicios de Emergencia y la Familia

Cuando esté en línea con el SAMU, sea preciso y factual. El médico regulador le hará preguntas. Responda con calma. Tenga a mano, si es posible, el expediente de la persona con la lista de sus medicamentos, sus alergias y los datos de contacto de su médico de cabecera.

Una vez que se han alertado a los servicios de emergencia, su papel es informar a la familia o a la persona de confianza. Nuevamente, la elección de las palabras es crucial. Evite términos alarmistas. Sea factual: "La señora X ha tenido un malestar. Está consciente y los servicios de emergencia están en camino para hacer un diagnóstico. Les mantendré informados tan pronto tenga más información." Este enfoque informa sin crear pánico excesivo.

La Prevención: Nuestro Papel Activo para Limitar los Riesgos

La mejor manera de manejar un malestar es evitarlo. Como auxiliar de vida, desempeña un papel de centinela. Su observación diaria es la primera línea de defensa contra los incidentes. Es una responsabilidad que tomamos muy en serio y para la cual deseamos proporcionarles las mejores herramientas.

La Observación Diaria: El Barómetro de la Salud

Cada día, usted es un verdadero barómetro del estado de salud de la persona que acompaña. Anote los cambios, incluso los sutiles.

  • Hidratación y alimentación: ¿La persona bebe suficiente? ¿Come adecuadamente? Una deshidratación latente es un factor de riesgo importante.
  • Sueño: ¿Ha dormido bien? Una noche agitada puede provocar una fatiga importante al día siguiente.
  • Estado de ánimo: ¿Está más ansiosa, más apática de lo habitual? El estado de ánimo tiene un impacto directo en lo físico.
  • Movilidad: ¿Se desplaza con más dificultades? ¿Se queja de mareos al levantarse?

Estas observaciones, registradas y transmitidas, permiten ajustar la atención y alertar al médico de cabecera antes de que un problema se agrave.

La Estimulación Cognitiva y Social: Un Escudo Contra el Declive

Estamos convencidos de que una mente activa en un cuerpo cuidado es el mejor escudo contra la fragilidad. La estimulación es una necesidad vital. Esta es la razón de ser de nuestro programa EDITH, nuestros juegos de memoria en tabletas. Mucho más que un simple pasatiempo, EDITH es una herramienta de conexión y prevención. Una sesión de juego compartida con usted es un momento de placer que refuerza su relación.

Pero también es una herramienta de observación poderosa. Si nota que la persona tiene repentinamente más dificultades para realizar un juego que lograba el día anterior, si su concentración es más baja, si se fatiga más rápido, esto puede ser una señal precursor de fatiga, confusión o un problema subyacente. Usar EDITH regularmente es como tomar la "temperatura cognitiva" de la persona. Esta herramienta le ayuda a mantener el vínculo mientras ejerce una vigilancia benevolente.

Nuestro Compromiso con la Formación Continua

Saber reaccionar ante un malestar, particularmente en una persona con enfermedad de Alzheimer, no se improvisa. Las reacciones pueden ser desconcertantes, la comunicación compleja. Por esta razón hemos implementado sesiones de formación dedicadas. Nuestra formación "Estimular y crear vínculos con los juegos Dynseo" va más allá del uso de nuestras herramientas. Le proporciona claves para comprender los trastornos cognitivos, para adaptar su comunicación y para utilizar el juego como una verdadera herramienta de cuidado y prevención. Al formarse, gana en confianza y competencia, lo que le permite abordar estas situaciones críticas con más serenidad y eficacia. Para saber más sobre nuestros programas, le invitamos a visitar nuestra página de formación: https://www.dynseo.com/es/courses/stimuler-et-creer-du-lien-avec-les-jeux-dynseo/.

◆ ◆ ◆

El Después del Malestar: Acompañar el Regreso a la Normalidad

Una vez pasada la urgencia, ya sea que la persona haya permanecido en casa o haya sido trasladada al hospital, su papel no termina. La fase de recuperación es igualmente importante para la persona asistida como para usted mismo.

El Seguimiento Médico y la Transmisión de Información

Es esencial documentar con precisión lo que ha sucedido. Anote la hora del malestar, los síntomas observados, las acciones que ha realizado, la información que ha transmitido a los servicios de emergencia y las instrucciones que le han dado. Este informe será valioso para el médico de cabecera y para el equipo de atención que tomará el relevo. Una transmisión clara y estructurada asegura la continuidad de la atención y permite un seguimiento médico adecuado. La información sobre los números de emergencia y las maniobras de primeros auxilios está claramente detallada en portales oficiales como el de la Seguridad Social, Ameli.fr.

El Apoyo Psicológico: Tranquilizar a la Persona y Tranquilizarse a Uno Mismo

Un malestar es un evento traumático para la persona que lo sufre. Puede sentirse vulnerable, ansiosa ante la idea de que esto se repita. Su presencia tranquilizadora en las horas y días siguientes es fundamental. Retome las actividades habituales con suavidad, favorezca los momentos tranquilos. Es la ocasión de reutilizar herramientas como EDITH para actividades suaves que devuelvan la confianza, o MON DICO para ayudar a la persona a expresar sus temores.

No olvide cuidar de usted también. Enfrentarse a una urgencia médica es estresante. Tómese el tiempo para "debriefing" con sus colegas o su supervisor. Hable sobre lo que ha sentido. Reconocer el impacto emocional de estas situaciones en usted es una muestra de profesionalismo. Solo puede cuidar bien de los demás si también se cuida a sí mismo.

En conclusión, la gestión de un malestar en una persona mayor es una competencia que se articula en torno a tres ejes: la vigilancia para prevenir, el protocolo para actuar y la humanidad para acompañar. Como auxiliar de vida, usted está en el corazón de este dispositivo. Nuestro compromiso en Dynseo es proporcionarle herramientas y formaciones que refuercen cada uno de estos ejes, para que frente a lo imprevisto, nunca se sienta desprovisto, sino siempre preparado, competente y apoyado.



En el marco de la gestión del malestar en los seniors, es esencial para el auxiliar de vida comprender la importancia del ejercicio físico y sus beneficios sobre el bienestar de las personas mayores. Un artículo pertinente sobre este tema es Envejecer y hacer ejercicio: tener la impresión de tener nuevamente 35 años, que explora cómo la actividad física puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los seniors. Este artículo subraya que el ejercicio regular puede no solo fortalecer la salud física, sino también tener un impacto positivo en la salud mental, lo cual es crucial para prevenir malestares y mejorar la autonomía de las personas mayores.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Puntuación media 4.6 / 5. Recuento de votos: 35

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

🛒 0 Mi carrito