Vida Social y Esclerosis Múltiple: Las Relaciones Humanas que Protegen el Cerebro
Los lazos sociales son mucho más que un consuelo emocional: constituyen una verdadera protección para el cerebro. Descubre cómo mantener una vida social activa a pesar de los desafíos de la esclerosis múltiple.
El ser humano es un animal social, y esta dimensión social no es un lujo superfluo: es esencial para nuestra salud física y mental, incluido nuestro cerebro. Las investigaciones en neurociencias muestran que las interacciones sociales estimulan el cerebro, protegen contra el declive cognitivo y contribuyen a la reserva cognitiva. Para las personas con esclerosis múltiple, mantener una vida social activa es tanto una cuestión de salud como de bienestar.
¿Por qué las relaciones sociales protegen el cerebro?
Las interacciones sociales son de las actividades más complejas y estimulantes para el cerebro humano. Una simple conversación moviliza simultáneamente muchas funciones cognitivas: atención para seguir al interlocutor, memoria para recordar el contexto y la información intercambiada, lenguaje para comprender y expresarse, funciones ejecutivas para planificar sus respuestas, cognición social para interpretar las emociones e intenciones de otros. Es un verdadero entrenamiento cognitivo natural.
Más allá de esta estimulación inmediata, las relaciones sociales contribuyen a construir la reserva cognitiva, esta capacidad del cerebro para compensar los daños. Las personas con una vida social rica y diversa tienen estadísticamente un menor riesgo de declive cognitivo y demencia. Esta protección también se aplica en el contexto de la esclerosis múltiple: una vida social activa puede ayudar a mantener las funciones cognitivas a pesar de las lesiones.
Estimulación cognitiva
Cada interacción social es un ejercicio complejo para el cerebro que moviliza múltiples funciones
Reserva cognitiva
Las relaciones sociales contribuyen a construir reservas que protegen contra el declive
Bienestar emocional
El apoyo social reduce el estrés y la depresión, ambos dañinos para la cognición
Los desafíos de la vida social con la EM
Mantener una vida social activa cuando se tiene esclerosis múltiple puede ser un verdadero desafío. Varios factores relacionados con la enfermedad pueden obstaculizar las relaciones sociales y llevar progresivamente al aislamiento.
La fatiga que limita las salidas
La fatiga, síntoma omnipresente de la EM, es a menudo un obstáculo importante para la vida social. Salir, desplazarse, participar en una conversación intensa: todo eso requiere energía. Después de una salida social, la fatiga puede ser tal que se necesiten varios días para recuperarse. Ante esta realidad, muchas personas reducen progresivamente sus actividades sociales.
Los trastornos cognitivos que complican los intercambios
Las dificultades cognitivas asociadas a la EM pueden hacer que las interacciones sociales sean más difíciles. Dificultad para seguir una conversación rápida o con varios interlocutores, olvido de nombres o información compartida, lentitud para encontrar las palabras: estos síntomas pueden generar vergüenza y ansiedad social, llevando a evitar situaciones de interacción.
Los síntomas físicos visibles o incapacitantes
Los problemas de movilidad, los temblores, las dificultades de habla u otros síntomas visibles pueden causar incomodidad o vergüenza, incluso si estos sentimientos no son racionales. El miedo a la mirada de los demás o al juicio puede llevar a aislarse gradualmente del mundo social.
- Movilidad reducida: Dificultad para desplazarse para ver a familiares o participar en actividades
- Imprevisibilidad: Cancelar a último momento debido a un brote o un mal día
- Incomprensión: Dificultad de los familiares para entender los síntomas invisibles
- Pérdida de trabajo: El trabajo es a menudo un lugar importante de socialización
Al inicio de mi enfermedad, tendí a aislarme. Me avergonzaban mis dificultades, temía cansar a mis amigos con mis problemas. Pero me di cuenta de que ese aislamiento lo empeoraba todo: mi estado de ánimo, mi fatiga e incluso mi cognición. Hice el esfuerzo de reconectar con mis seres queridos y encontrar nuevas formas de socializar. Cambió mi vida.
Sophie, 41 años, EM desde hace 7 años
Estrategias para mantener una vida social activa
A pesar de los desafíos, es posible mantener una vida social satisfactoria con la EM. A veces es necesario adaptarse, encontrar nuevas formas de socialización y aceptar ayuda. Aquí algunas estrategias probadas.
Adaptar las modalidades de encuentro
Si las salidas largas son agotadoras, prefiera encuentros más breves pero más frecuentes. Invite a sus seres queridos a su casa en lugar de desplazarse. Proponed actividades tranquilas en lugar de salidas agotadoras. Lo importante es mantener el vínculo, sea cual sea la forma que tome.
- Visitas a domicilio: Proponer a sus seres queridos que lo visiten en lugar de usted desplazarse
- Encuentros cortos: Un café de una hora es más manejable que una cena de tres horas
- Actividades adaptadas: Películas, juegos de mesa, paseos cortos en lugar de excursiones largas
- Momentos estratégicos: Planifique los encuentros en los momentos en que esté más en forma
Usar las tecnologías de comunicación
Las tecnologías modernas ofrecen maravillosas oportunidades para mantener el lazo social a pesar de las limitaciones físicas. Las videollamadas, redes sociales, grupos de discusión en línea permiten mantenerse conectado con sus seres queridos y conocer nuevas personas sin tener que desplazarse o gestionar la fatiga de las salidas.
Videollamadas
Ver a sus seres queridos en video es más estimulante y cálido que una simple llamada telefónica
Mensajería
Los intercambios por mensajes permiten mantener el contacto cotidiano
Grupos en línea
Foros y grupos de pacientes ofrecen un respaldo valioso entre pares
Unirse a una asociación de pacientes
Las asociaciones de pacientes con EM son lugares valiosos de socialización y apoyo. Allí se encontrarán personas que entienden lo que usted vive, con quienes puede hablar libremente de sus dificultades sin tener que explicar o justificar. Estos intercambios entre pares a menudo son más beneficiosos que muchos consejos de profesionales.
Comunicar sus necesidades
Sus seres queridos no pueden adivinar lo que necesita. Comunique abiertamente sobre su fatiga, sus límites, pero también sobre su necesidad de mantener el vínculo. Explique que puede necesitar cancelar a último momento, pero que no significa que no quiera verlos. Una comunicación honesta refuerza las relaciones y evita malentendidos.
Atrévase a pedir ayuda
Muchas personas con EM dudan en solicitar ayuda a sus seres queridos por miedo a molestarlos. Sin embargo, la mayoría de los seres queridos se sienten felices de poder ayudar y a veces se sienten impotentes ante la enfermedad. Aceptar su ayuda es también permitirles sentirse útiles y fortalecer su vínculo.
Vida social y estimulación cognitiva: un dúo ganador
La vida social y la estimulación cognitiva se refuerzan mutuamente. Las interacciones sociales son en sí mismas una forma de estimulación cognitiva, mientras que mantener sus capacidades cognitivas facilita los intercambios sociales. Combinar una vida social activa con un entrenamiento cognitivo con EDITH y JOE ofrece una doble protección para su cerebro.
Socializar alrededor de juegos cognitivos
¿Por qué no combinar ambos haciendo de sus ejercicios cognitivos un momento de compartir? Invite a un ser querido a jugar a EDITH con usted, comparen sus puntuaciones, láncense desafíos amistosos. Esto añade una dimensión social agradable a su entrenamiento y fortalece el vínculo con sus seres queridos.
Hablar de su entrenamiento cognitivo
Compartir con sus seres queridos su proceso de estimulación cognitiva es una forma de involucrarlos en su recorrido de salud. Explíqueles por qué usa EDITH o JOE, muéstreles los juegos, celebren sus progresos con ellos. Esto refuerza su motivación y les permite comprender mejor sus esfuerzos diarios.
Le propuse a mi madre hacer EDITH conmigo cuando viene a verme. Pasamos un momento agradable juntas, nos reímos de nuestros errores, nos felicitamos de nuestros logros. Se ha convertido en nuestro pequeño ritual y ha fortalecido nuestro vínculo. Además, a sus 75 años, eso le hace bien a ella también.
Aurelie, 36 años, EM desde hace 4 años
Estimulé su cerebro solo y con sus seres queridos
EDITH y JOE pueden convertirse en momentos de compartir con su entorno. Descubra nuestros programas.
Descubrir nuestros programasConclusión
La vida social no es un lujo opcional cuando se tiene esclerosis múltiple: es un elemento esencial de la salud cerebral y del bienestar global. Las interacciones sociales estimulan el cerebro, construyen la reserva cognitiva y protegen contra el declive. También ofrecen un soporte emocional valioso frente a los desafíos de la enfermedad.
A pesar de los obstáculos que plantea la EM a la vida social, existen estrategias para mantener vínculos satisfactorios: adaptar las modalidades de encuentro, usar tecnologías, unirse a asociaciones de pacientes, comunicarse abiertamente con los seres queridos. El esfuerzo vale la pena, tanto para su cerebro como para su ánimo.
Combine una vida social activa con su entrenamiento cognitivo diario para una protección óptima de sus capacidades cerebrales. Y no dude en hacer de sus ejercicios en EDITH y JOE un momento de compartir con sus seres queridos: unirá lo útil con lo agradable.
Cada conversación, cada encuentro, cada momento compartido es un regalo para su cerebro. Cultive sus lazos sociales como cultiva sus capacidades cognitivas.