Praxias y apraxias: comprender y rehabilitar los gestos voluntarios
Guía completa sobre los trastornos de la planificación y ejecución de movimientos complejos
Atarse los cordones, cepillarse los dientes, usar cubiertos, dibujar una estrella... Estos gestos cotidianos nos parecen naturales y automáticos, sin embargo, requieren una función cognitiva compleja llamada "praxia". Cuando esta función se altera, se habla de apraxia, un trastorno neurológico que puede impactar considerablemente la autonomía. Comprender las praxias y su disfuncionamiento es esencial para acompañar eficazmente a las personas afectadas.
¿Qué es una praxia?
La praxia se refiere a la capacidad de planificar, organizar y ejecutar gestos voluntarios coordinados con un objetivo específico. No se trata de simples movimientos reflejos como retirar la mano de una superficie caliente, sino de acciones intencionales que requieren una secuencia motora planificada y aprendida.
Cuando realizamos un gesto praxico, nuestro cerebro activa un "programa motor" almacenado en la memoria que le indica en qué orden movilizar los músculos, con qué fuerza, qué amplitud y qué orientación espacial. Esta programación motora se sitúa principalmente en el cortex parietal izquierdo, en estrecha relación con las áreas motoras frontales.
de los ACV del hemisferio izquierdo causan una apraxia
de los pacientes con Alzheimer desarrollan una apraxia
de los niños sufren de dispraxia del desarrollo
Los diferentes tipos de praxias
Los neuropsicólogos distinguen varias categorías de praxias según la naturaleza y complejidad del gesto realizado. Cada una implica redes cerebrales específicas.
👋 Praxias ideomotoras
Definición: Capacidad para realizar gestos simbólicos convencionales a pedido verbal, sin objeto real.
Ejemplos: Hacer un gesto con la mano para decir adiós, hacer el saludo militar, imitar el gesto de beber en un vaso invisible, hacer la señal de la cruz.
En caso de trastorno: La persona sabe lo que se le pide pero no puede producir el gesto correcto. Puede hacer un gesto aproximado o totalmente inadecuado.
🔧 Praxias ideatorias
Definición: Capacidad para usar correctamente objetos reales en una secuencia de acciones organizadas para alcanzar un objetivo.
Ejemplos: Preparar una taza de café (tomar la taza, verter el agua, agregar el café, mezclar), cepillarse los dientes, doblar una carta y ponerla en un sobre.
En caso de trastorno: La persona usa mal los objetos (cepilla los dientes con el mango del cepillo), invierte el orden de los pasos o abandona en el camino sin saber por qué.
👗 Praxias de vestimenta
Definición: Capacidad para vestirse de manera coherente respetando el orden y la orientación de la ropa.
Ejemplos: Ponerse un suéter, abotonar una camisa, poner los zapatos en el pie correcto, cerrar una cremallera.
En caso de trastorno: La persona se pone varias capas una sobre otra, se pone el pantalón al revés, no sabe en qué orden vestirse (ropa interior por encima del pantalón).
🏗️ Praxias constructivas
Definición: Capacidad para ensamblar elementos para crear una estructura en dos o tres dimensiones.
Ejemplos: Construir una torre de bloques, copiar una figura geométrica compleja, armar un rompecabezas, realizar un origami.
En caso de trastorno: Los dibujos son simplificados o desestructurados, los ángulos son redondeados, las proporciones incorrectas, la organización espacial caótica.
🗣️ Praxias buco-faciales
Definición: Capacidad para realizar movimientos voluntarios con los músculos de la cara, la boca y la lengua.
Ejemplos: Sacar la lengua, inflar las mejillas, dar un beso, silbar, soplar una vela.
En caso de trastorno: La persona no puede reproducir estos movimientos a pedido, aunque puede hacerlos espontáneamente (por ejemplo, sacar la lengua para lamerse los labios).
🧠 Base neurológica de las praxias
Las praxias dependen de una red cerebral compleja que involucra principalmente el lóbulo parietal izquierdo (zona de almacenamiento de programas motores), el cortex premotor frontal (planificación del movimiento) y los ganglios basales (control de la ejecución). Conexiones estrechas con las áreas visuales y somestésicas permiten ajustar los gestos en función de las retroalimentaciones sensoriales.
La apraxia: cuando los gestos se vuelven imposibles
La apraxia es un trastorno neurológico adquirido caracterizado por una incapacidad para ejecutar movimientos voluntarios coordinados, mientras que las capacidades motoras básicas, la fuerza muscular y la comprensión de las instrucciones se mantienen. El paciente sabe lo que debe hacer y quiere hacerlo, pero su gesto no corresponde a su intención.
Causas de la apraxia
Las apraxias ocurren como resultado de una lesión en las áreas cerebrales involucradas en la programación y control motor. Las principales causas son los accidentes cerebrovasculares (ACV) que afectan el hemisferio izquierdo, traumatismos craneales severos, tumores cerebrales y enfermedades neurodegenerativas (enfermedad de Alzheimer, demencia frontotemporal, degeneración corticobasal).
En la enfermedad de Alzheimer, la apraxia generalmente aparece en la etapa moderada de la enfermedad y se agrava progresivamente. Contribuye significativamente a la pérdida de autonomía: el paciente ya no sabe usar los cubiertos, lavarse, vestirse y se vuelve dependiente para las actividades de la vida diaria.
¿Cómo reconocer una apraxia?
⚠️ Signos evocadores de apraxia
- Dificultad para reproducir a pedido gestos simbólicos (saludo militar, señal de la cruz)
- Uso inadecuado de objetos comunes (cepillo de dientes usado como peine)
- Gestos torpes, imprecisos, con vacilaciones o correcciones múltiples
- Inversiones en el orden de las secuencias motoras (encender un cigarrillo antes de sacarlo del paquete)
- Dificultad para vestirse a pesar de la ausencia de déficit motor o visual
- Incapacidad para dibujar o copiar figuras geométricas simples
- Dificultades en los gestos buco-faciales (sacar la lengua, inflar las mejillas) a pesar de un habla fluida
- Preservación de los gestos automáticos (la persona puede saludar a alguien espontáneamente pero no imitar el gesto)
🩺 Diagnóstico de la apraxia
El diagnóstico de apraxia es realizado por un neurólogo o neuropsicólogo mediante pruebas estandarizadas. Se le pide al paciente que imite gestos, mime el uso de objetos, manipule objetos reales, dibuje y copie figuras. La evaluación permite determinar el tipo de apraxia y su severidad, información esencial para orientar la rehabilitación.
La dispraxia del desarrollo en el niño
A diferencia de la apraxia adquirida, la dispraxia del desarrollo (o Trastorno de la Adquisición de la Coordinación según el DSM-5) es un trastorno neurodesarrollacional que afecta la planificación y automatización de los gestos. El niño dispraxico siempre ha tenido dificultades motoras, a diferencia del paciente apraxico que pierde una función que dominaba anteriormente.
Los niños dispraxicos son a menudo calificados de "torpes": derraman su vaso, tienen dificultades para andar en bicicleta, atarse los zapatos, cortar con tijeras. En la escuela, la escritura es laboriosa, lenta, ilegible, lo que penaliza el aprendizaje a pesar de una inteligencia normal o incluso superior.
"Mi hijo Léo, de 9 años, es dispraxico. Durante mucho tiempo, se pensó que no hacía esfuerzos. En realidad, cada gesto le requiere una concentración intensa: atarse los cordones, cortar su carne, escribir correctamente. Desde el diagnóstico, se beneficia de adaptaciones (computadora en clase, no hacer doble tarea de escuchar/escribir, tiempo adicional en las evaluaciones) y de un seguimiento en terapia ocupacional. Finalmente tiene confianza en sí mismo."
Dispraxia visuoespacial
Dificultad para organizar la mirada y los gestos en el espacio: problemas en geometría, en rompecabezas, escritura
Dispraxia buco-facial
Trastornos de la articulación, masticación difícil, babeo frecuente, trastornos de la deglución
Dispraxia de vestimenta
Dificultades para vestirse solo, abotonar, atarse, distinguir el derecho y el revés de la ropa
Dispraxia gestual
Torpeza en los gestos cotidianos: usar cubiertos, peinarse, andar en bicicleta, atrapar una pelota
Rehabilitación y estrategias compensatorias
La rehabilitación de los trastornos praxicos moviliza principalmente al terapeuta ocupacional y al psicomotricista. El enfoque combina la repetición intensiva de gestos específicos, el desarrollo de estrategias compensatorias y las adaptaciones ambientales.
Principios generales de la rehabilitación
🎯 Descomposición del gesto
Principio: Descomponer un gesto complejo en pasos simples y entrenarlos uno por uno antes de encadenarlos.
Ejemplo: Para cepillarse los dientes: 1) Tomar el cepillo de dientes, 2) Abrir la pasta de dientes, 3) Poner la pasta en el cepillo, 4) Llevar el cepillo a la boca, 5) Cepillar en movimientos circulares.
🔄 Repetición y automatización
Principio: La práctica intensiva y repetida permite crear nuevos circuitos neuronales y automatizar progresivamente el gesto.
Ejemplo: Practicar diariamente atarse los zapatos, primero lentamente verbalizando cada paso, luego cada vez más rápido hasta la automatización.
👁️ Uso de referencias visuales
Principio: Indicadores visuales (colores, flechas, pictogramas) guían la ejecución del gesto.
Ejemplo: Pegar gomets de color en la ropa para indicar el derecho/revés, usar un punto rojo en el zapato izquierdo y uno azul en el derecho.
🗣️ Verbalización de los pasos
Principio: Decir en voz alta lo que se está haciendo permite planificar y controlar mejor el gesto.
Ejemplo: "Tomo el cuchillo en la mano derecha, el tenedor en la izquierda, pincho la carne con el tenedor, corto con el cuchillo..."
Ejercicios prácticos de rehabilitación
💪 Ejercicios para las praxias ideomotoras
- Imitar gestos frente a un espejo (saludo militar, gesto de despedida, pulgar hacia arriba)
- Imitar acciones sin objeto (hacer como si se bebe, se telefonea, se peina)
- Reproducir secuencias gestuales (aplaudir 2 veces y luego chasquear los dedos)
- Jugar a Simón dice variando los gestos simbólicos
🍴 Ejercicios para las praxias ideatorias
- Practicar el uso de objetos cotidianos (cuchillo, tenedor, cepillo de dientes, peine)
- Realizar tareas secuenciales simples: preparar un sándwich, doblar ropa, poner la mesa
- Seguir recetas de cocina ilustradas paso a paso
- Participar en tareas domésticas adaptadas: secar los platos, regar las plantas
🎨 Ejercicios para las praxias constructivas
- Ensamblar rompecabezas de complejidad creciente
- Reproducir construcciones en Lego o bloques según un modelo
- Copiar figuras geométricas (cuadrado, triángulo, casa, cubo en 3D)
- Dibujar siguiendo puntos numerados (unir los puntos)
- Realizar origamis simples con instrucciones visuales
- Jugar con Kapla, juegos de construcción
👄 Ejercicios para las praxias buco-faciales
- Sacar la lengua hacia arriba, abajo, a la izquierda, a la derecha
- Inflar las mejillas y luego desinflarlas
- Hacer burbujas con la boca cerrada
- Soplar para apagar una vela (a distancias variadas)
- Hacer muecas frente a un espejo (sonrisa exagerada, mueca, ojos muy abiertos)
- Masticar alimentos de diferentes texturas (blando, crujiente, duro)
EDITH: rehabilitación cognitiva y praxica
El programa EDITH de DYNSEO ofrece juegos cognitivos que estimulan la planificación motora y las praxias constructivas. Las actividades de rompecabezas, reconstrucción de imágenes, secuencias lógicas y orientación espacial solicitan las capacidades praxicas de manera lúdica y progresiva. Ideal para pacientes en rehabilitación después de un ACV o afectados por la enfermedad de Alzheimer, EDITH se adapta automáticamente al nivel de la persona.
Descubrir EDITHAdaptaciones para facilitar la autonomía
Además de la rehabilitación, adaptaciones prácticas permiten sortear las dificultades praxicas y preservar la autonomía el mayor tiempo posible.
🏠 Adaptaciones del hogar y del material
- Ropa adaptada: Preferir ropa con velcro o elástica en lugar de botones, zapatos con velcro en lugar de cordones
- Cubiertos ergonómicos: Mangos gruesos antideslizantes, platos con bordes, vasos con corte nasal
- Secuenciadores visuales: Mostrar pasos ilustrados para las rutinas (lavarse, vestirse, preparar una comida)
- Organización espacial: Siempre guardar los objetos en el mismo lugar, etiquetar los cajones y armarios
- Simplificación de tareas: Preparar la ropa en el orden en que debe ser puesta, reducir el número de pasos
Apraxia y vida cotidiana
Vivir con una apraxia representa un desafío diario que requiere paciencia, adaptación y apoyo del entorno. Los cuidadores juegan un papel crucial al alentar a la persona a mantener su autonomía mientras le brindan ayuda específica cuando es necesario.
"La apraxia es una discapacidad invisible. Desde afuera, el paciente parece físicamente capaz, lo que hace que sus dificultades sean difíciles de comprender para el entorno. Es esencial explicar que no es ni falta de voluntad ni pereza, sino un trastorno neurológico real que requiere tiempo y repetición."
Consejos para los cuidadores
💙 Cómo ayudar sin hacer por la persona
- Dejar el tiempo necesario: no terminar el gesto en lugar de la persona por impaciencia
- Descomponer verbalmente: "Primero tomas el cepillo, luego pones la pasta de dientes..."
- Mostrar en lugar de explicar: demostrar el gesto lentamente para que pueda ser imitado
- Valorar los logros: alentar cada pequeño progreso para mantener la motivación
- Adaptar las exigencias: aceptar que el gesto sea menos preciso pero suficientemente funcional
- Mantener las actividades: seguir proponiendo actividades manuales agradables (jardinería, cocina simple, bricolaje adaptado)
Vivir con los trastornos praxicos
Los trastornos praxicos, ya sea apraxia adquirida o dispraxia del desarrollo, impactan profundamente la autonomía y la autoestima. Estas dificultades son aún más frustrantes porque se refieren a gestos aparentemente simples que todos dominan de manera natural.
Sin embargo, con una rehabilitación intensiva, estrategias compensatorias adecuadas y un entorno comprensivo, las personas afectadas por trastornos praxicos pueden recuperar una calidad de vida satisfactoria. La plasticidad cerebral permite al cerebro crear nuevas vías neuronales para sortear las áreas lesionadas, siempre que se estimulen estos aprendizajes de manera regular y específica.
Para los niños dispraxicos, un diagnóstico temprano y adaptaciones escolares apropiadas les permiten tener éxito en su escolaridad a pesar de sus dificultades motoras. A menudo desarrollan fuerzas notables en otros ámbitos (lenguaje, memoria, razonamiento) que deben ser valoradas.