Niño con dispraxia: los signos en la escuela
El niño con dispraxia que va a la escuela es reconocible por una variedad de signos. Observe la forma de escribir de dicho alumno. Notará dos (2) cosas. La primera es su lentitud en la ejecución de la escritura. El maestro puede testificar declarando: "Es lento como una tortuga". Esto puede hacer sonreír a los otros niños. Este alumno también presenta una escritura torpe. Aquí, queremos decir que el niño con dispraxia forma mal las diferentes letras del alfabeto.
Aún existe su incapacidad para realizar operaciones de cálculo, lo que lleva a malos resultados en matemáticas. Un niño con dispraxia rechaza las actividades gráficas, ya que no puede realizarlas como el maestro se lo pide. Finalmente, un estudiante con dispraxia tenderá a manipular con dificultad las herramientas de clase. Se hace referencia a la regla, al compás o incluso a unas tijeras.
Acompañar a un niño con dispraxia
La dispraxia es un trastorno frecuente que afecta en promedio a 6 de cada 10 niños. Esta cifra solo tiene en cuenta a los niños cuya edad varía entre 5 y 12 años. Se describe como un trastorno del neurodesarrollo. El alcohol y el tabaco durante el embarazo podrían inducir la aparición de la dislexia. Un niño con dispraxia está expuesto a dificultades de aprendizaje. No confundir la dispraxia con otros trastornos. Por eso es conveniente dar los síntomas de esta "patología". Sin olvidar algunas soluciones de apoyo. Informarse bien para ayudar mejor a su niño con dispraxia. Una vista completa de los signos y las posibles soluciones para seguirlo.
Los diferentes signos observados en el niño con dispraxia
¿Tiene dudas acerca de su niño? Aquí hay signos para verificar. Sin embargo, se requiere un diagnóstico para la confirmación. La dispraxia será confirmada por un médico (pediatra, psiquiatra y otros).
Dificultades de percepción del espacio
El día a día de un niño con dispraxia no parece fácil. Especialmente si asiste a una clase normal. En efecto, el niño con dispraxia manifiesta trastornos viso-espaciales. Las informaciones visuales tienden a ser mal percibidas, lo que conlleva una mala orientación en el espacio. Estas molestias se manifiestan de varias maneras.
Su penosa orientación espacial. El trastorno también se traduce por un escaso sentido de orientación. Notará que el niño con dispraxia tiene dificultades para ubicar ciertos objetos en el espacio. Un niño así tendrá dificultades para mantener el equilibrio. Por otra parte, no se sorprenda si observa que le resulta difícil seguir una trayectoria.
Dificultades de adquisición de la coordinación
En un niño con dispraxia, los músculos tienen un funcionamiento normal. De hecho, se han desarrollado bien. Pero el padre puede pensar en un trastorno motor debido a las similitudes que se observan. ¡No es el caso! Hay que saber que este trastorno está relacionado con el sistema nervioso central (SNC). Este último está compuesto por el encéfalo y la médula espinal. Es gracias a este sistema eficaz que el ser humano puede garantizar la gran mayoría de las funciones de su cuerpo. Tenemos el pensamiento, la percepción, la memoria, etc.
Es por estas razones que un niño con dispraxia tendrá dificultades para coordinar movimientos. Sobre todo, se trata de gestos voluntarios. Se sabe que los movimientos reflejos son independientes de la voluntad. Un niño con dispraxia puede tener dificultades para atarse los cordones. A pesar de que es un gesto simple que se aprende a hacer temprano. Esto involucra un gesto bastante fácil como vestirse. Además, mencionemos el caso de los gestos llamados "bruscos".
Un niño torpe
Existe una diferencia entre la torpeza y el trastorno de la dispraxia. Se requiere una pequeña explicación para que cada uno tenga ideas claras. No todo niño torpe es necesariamente dispraxico. Sin embargo, la dispraxia favorece este estado en el niño. Los gestos torpes pueden observarse en un niño normal. En el caso del niño con dispraxia, la torpeza se manifiesta tanto en su vida diaria como en la escuela. Este no logra realizar correctamente sus actividades escolares debido a su torpeza. Además, en caso de dispraxia, los gestos torpes se repiten con frecuencia.
¿Cuáles son las medidas para acompañar a un niño con dispraxia?
Un apoyo según sus necesidades, eso es lo que cada padre debería buscar para su niño con dispraxia. ¿Qué se puede hacer?
Un buen apoyo familiar
El entorno familiar debe favorecer el desarrollo de cada niño diagnosticado con dispraxia. La familia es un pilar indispensable para una buena rehabilitación. No es lo imposible lo que los expertos piden a los padres de los pequeños que sufren dispraxia. Solo hay que hacer lo que se pueda realizar. Puede proponerle actividades creativas. Hacer la selección de actividades en función de sus intereses para que esté más involucrado.
Animar a la persona con dispraxia a seguir las consignas del terapeuta. Proponerle actividades físicas, ya que son útiles. Ofrezca a su niño con dispraxia una bicicleta. Tenga paciencia con respecto al niño.
Consultar a un especialista
Un profesional acreditado está en condiciones de asegurar una atención adaptada a las dificultades de un niño con dispraxia. Un terapeuta ocupacional sabrá cómo manejarlo. Es un especialista en terapia ocupacional. Interviene en el ámbito de la rehabilitación de los movimientos. El terapeuta ocupacional procede mediante actividades manuales. Por otro lado, un logopeda tiene un papel que desempeñar. Este profesional de la logopedia actuará con el fin de corregir los posibles trastornos del lenguaje.
Una atención de un psicólogo permite superar los problemas psicológicos que pueden acompañar a una dispraxia. A saber: aislamiento, estrés, ansiedad, etc.
Una atención en estructuras especializadas
Se han establecido estructuras o dispositivos con el fin de ayudar a los niños o discapacitados que presentan trastornos de aprendizaje. Puede contactar con un Centro de referencia de los trastornos específicos del lenguaje y el aprendizaje, en abreviado: CRTLA. Únase a un centro en la región donde vive. Obtendrá toda la información sobre la dispraxia. También es un lugar de diagnóstico para los padres que desean conocer el estado de su niño. Una vez diagnosticado, el individuo con dispraxia recibirá los cuidados adecuados.
Además de las estructuras especializadas, la implementación de actividades especialmente para él es también una buena cosa, como se mencionó anteriormente. Para obtener más información sobre este tema, el artículo a continuación podría interesarle.
Proponerle actividades educativas adaptadas para los niños con dispraxia
Los recursos útiles para los padres de niños con dispraxia
Existen numerosos recursos para ayudar a los padres a comprender mejor y apoyar a su niño con dispraxia. A continuación, algunos de los más relevantes:
- Libros especializados: Muchos libros tratan sobre la dispraxia y las estrategias de apoyo. Busque libros escritos por profesionales de la salud o la educación.
- Sitios web de asociaciones: Asociaciones como la Fédération Française des DYS ofrecen información valiosa y apoyo a las familias.
- Foros y grupos de apoyo: Unirse a grupos de discusión en línea o foros puede permitir a los padres compartir sus experiencias y obtener consejos prácticos.
- Webinarios y talleres: Asistir a formaciones en línea o talleres puede ayudar a comprender mejor la dispraxia y aprender técnicas de apoyo eficaces.
Los impactos de la dispraxia en la vida cotidiana
La dispraxia puede tener un impacto significativo en diferentes aspectos de la vida de un niño. Aquí hay algunos dominios que a menudo se ven afectados:
- Escuela: Los niños con dispraxia pueden encontrar dificultades para realizar tareas escolares, como la escritura, el dibujo o la manipulación de herramientas.
- Actividades deportivas: La coordinación y el equilibrio pueden dificultar la participación en actividades deportivas, lo que puede afectar la confianza en sí mismo.
- Relaciones sociales: Las dificultades motoras pueden provocar frustraciones, lo que puede impactar las interacciones con los compañeros y la construcción de relaciones de amistad.
- Vida familiar: La dispraxia también puede afectar la dinámica familiar, requiriendo un apoyo adicional y ajustes en las rutinas diarias.
Técnicas y estrategias para ayudar a un niño con dispraxia
Existen varias técnicas y estrategias que los padres y educadores pueden utilizar para ayudar a un niño con dispraxia a superar sus desafíos:
- Uso de herramientas adaptadas: Herramientas como lápices ergonómicos o tijeras adaptadas pueden facilitar las tareas manuales.
- Fomentar la motricidad fina: Proponer actividades que fomenten la motricidad fina, como modelar, colorear o juegos de construcción.
- Establecimiento de rutinas: Rutinas claras y predecibles pueden ayudar al niño a sentirse más seguro y a gestionar mejor sus tareas diarias.
- Toma de pausas: Fomentar pausas regulares para evitar la fatiga y la frustración al realizar tareas difíciles.
Los beneficios de la intervención precoz
La intervención precoz es crucial para los niños con dispraxia. Aquí algunos beneficios de una gestión desde una edad temprana:
- Mejora de las habilidades motoras: Un apoyo temprano ayuda a desarrollar la coordinación y la motricidad fina, facilitando la realización de tareas diarias.
- Fortalecimiento de la confianza en sí mismo: Al aprender a superar desafíos, el niño desarrolla una mejor autoestima y una mayor resiliencia.
- Mejor adaptación escolar: Una intervención adecuada puede ayudar al niño a integrarse mejor en el sistema escolar, reduciendo así los riesgos de fracaso escolar.
- Apoyo emocional: Trabajar con profesionales también permite gestionar la ansiedad y el estrés relacionados con las dificultades que enfrenta el niño.