Taller de sensibilización sobre el uso de pantallas en primaria: recursos gratuitos incluidos
Por qué sensibilizar sobre el uso de pantallas desde la escuela primaria
Hablar de pantallas con niños de primaria no consiste en demonizar la tecnología. Las pantallas sirven para aprender, comunicarse con la familia que vive lejos, crear, escuchar música o descubrir el mundo. El problema aparece cuando su uso se vuelve automático, ocupa el lugar del sueño, del movimiento y de las conversaciones, o cuando el niño no tiene todavía las herramientas para entender lo que ve y lo que le pasa mientras mira. La escuela es un lugar privilegiado para trabajar estas cuestiones porque reúne a todos los niños, sea cual sea el hábito de su casa, y porque permite hablar del tema en grupo, con palabras sencillas y sin culpabilizar a nadie.
Cuando la sensibilización llega pronto, tiene dos ventajas. La primera es que los niños todavía están construyendo sus hábitos: es mucho más fácil instalar una pausa, un ritual de apagado o una pregunta crítica a los siete años que corregir una rutina muy anclada a los doce. La segunda es que el niño se convierte en protagonista. Cuando es él quien descubre, por ejemplo, que se siente más inquieto después de una hora seguida de consola, la lección se queda mucho mejor que si procede de una norma impuesta desde fuera.
Por eso nuestro taller combina tres ingredientes: preguntas abiertas que dan la palabra a los niños, una experiencia práctica (la pausa activa) y un cierre que se lleva a casa para continuar el diálogo con las familias. No sustituye la labor de los equipos educativos ni de los profesionales de la salud, pero ofrece un marco claro, motivador y fácil de reproducir.
Lo esencial del taller en pocas líneas:
- Concienciar a los alumnos de 1º a 6º de primaria y a sus docentes sobre los desafíos del uso excesivo de pantallas.
- Promover un uso responsable y un equilibrio entre el tiempo frente a las pantallas y la actividad física.
- Dar a los participantes herramientas para comprender y gestionar su propio tiempo de pantalla de manera informada.
- Implicar a las familias con un folleto práctico y con una hoja de respuestas que se comenta en casa.
Objetivos y público del taller
El objetivo principal es concienciar a los alumnos de 1º a 6º de primaria y a los docentes sobre los desafíos relacionados con el uso excesivo de pantallas. Para lograrlo, el taller persigue tres metas complementarias: promover un uso responsable de las pantallas, fomentar un equilibrio saludable entre el tiempo frente a ellas y las actividades físicas, y proporcionar a los participantes herramientas para entender y gestionar su tiempo de pantalla con criterio.
A quién está dirigido
El taller se dirige específicamente a los alumnos de primaria y a los docentes de las escuelas. Está concebido para ser interactivo y adaptarse a cada grupo de edad. Con los más pequeños (1º y 2º) conviene apoyarse en el juego, el dibujo y el movimiento, con frases cortas y ejemplos de la vida diaria. Con los de ciclo medio (3º y 4º) se pueden introducir los primeros razonamientos: «¿por qué me cuesta parar?», «¿cómo me siento después?». Con los mayores (5º y 6º) se puede ir más lejos: publicidad, contenidos dudosos, redes, tiempo que pasamos sin darnos cuenta y primeras reflexiones sobre la privacidad.
El papel de los docentes
El docente no necesita ser un experto en tecnología. Su papel es el de facilitador: plantea las preguntas, escucha, ordena el debate y pone en valor las respuestas de los niños. Por eso los recursos incluyen explicaciones paso a paso para quien dirige la sesión, de modo que pueda prepararse en poco tiempo y mantener un ritmo ágil. Un maestro que se siente cómodo con el guion transmite seguridad, y los niños lo perciben.
Consejo de experto DYNSEO
Antes de la sesión, dedique cinco minutos a preguntarse cuáles son sus propios hábitos con el móvil en clase. Los niños observan mucho más de lo que escuchan. Si usted explica cómo apaga las notificaciones para concentrarse, su ejemplo vale más que cualquier diapositiva.
Cómo se desarrolla el taller, paso a paso
El desarrollo está cuidadosamente estructurado para maximizar el impacto educativo y permite a los participantes seguir un recorrido completo. Incluye una introducción, actividades interactivas, discusiones en grupo y una sesión de reflexión final. Puede adaptarse a una sesión larga o repartirse en dos momentos más cortos, según la edad de los alumnos y el horario del centro.
1. Introducción y cuestionario de inicio
La sesión comienza presentando el tema con un tono cercano. El docente explica que no se va a «regañar» a nadie, sino a descubrir juntos cómo funcionan las pantallas y cómo cuidarnos cuando las usamos. A continuación los niños responden al cuestionario de conocimientos de inicio, con preguntas abiertas que les permiten expresarse libremente.
2. Actividades interactivas y debate
Los temas tratados incluyen los beneficios y los inconvenientes de las pantallas, las consecuencias de un uso excesivo para la salud y el bienestar, las estrategias para equilibrar la pantalla con las actividades al aire libre y los consejos para un uso responsable de los medios digitales. El debate en pequeños grupos funciona muy bien: cada grupo defiende una postura y después se ponen en común las conclusiones.
3. Experimentación de la «Pausa Deportiva»
Este es el momento más activo del taller. Los niños prueban una pausa de movimiento, tal como se explica más abajo, y comprueban en primera persona cómo se sienten antes y después.
4. Cuestionario final, reflexión y diploma
El cierre incluye un segundo cuestionario, una conversación sobre lo aprendido y la entrega de un diploma que reconoce la participación y el compromiso de cada niño. Cada alumno se lleva su hoja de respuestas a casa para comentarla con sus padres.
Prepare un temporizador visible para toda la clase. Ver cómo se vacía una barra de tiempo ayuda a los niños a entender qué significan quince minutos y hace mucho más sencillo parar sin conflicto. Una herramienta como el temporizador visual de DYNSEO es muy útil para ello, tanto en el aula como en casa.
El cuestionario de inicio: preguntas abiertas para que los niños se expresen
El primer cuestionario no es un examen. Su función es abrir la conversación y descubrir qué ideas tienen los niños antes de empezar. Al ser preguntas abiertas, no hay respuestas «buenas» o «malas»: lo que importa es lo que cada niño piensa y cómo lo argumenta. Estas son algunas de las preguntas del cuestionario de inicio, con la intención pedagógica que hay detrás de cada una.
Busca entender cómo perciben los niños su propia capacidad para usar dispositivos electrónicos y si piensan que necesitan o no la compañía de un adulto.
Explora la idea del impacto del tiempo de pantalla antes de acostarse en la calidad del sueño. Suele generar respuestas muy sinceras y anécdotas personales.
Invita a los niños a reflexionar sobre las emociones que pueden surgir después de una exposición prolongada: nerviosismo, irritabilidad, dificultad para volver a la calma.
Fomenta la comparación entre actividades digitales y creativas tradicionales, sin descalificar ninguna: cada una aporta cosas distintas.
Aborda la noción de interacción social durante las comidas y el valor de conversar en familia.
Un truco que funciona muy bien: pida a los niños que respondan primero por escrito o con un dibujo, y solo después abra el turno de palabra. Así se evita que los más habladores condicionen al resto y se obtiene una fotografía más honesta del punto de partida de la clase. Guarde estas hojas: servirán para comparar con el cuestionario final.
Más preguntas para el cuestionario de conocimientos
El cuestionario de conocimientos se completa con otras preguntas que animan a los niños a reflexionar de forma crítica sobre su relación con las pantallas. Habrá uno al inicio y otro al final del taller, para medir los cambios en la comprensión y en las actitudes. Algunas de las preguntas son estas:
- ¿Es recomendable tener un televisor en la habitación? Explora la idea de tener o no una pantalla en el dormitorio y sus implicaciones para el descanso.
- ¿Crees que las pantallas nos alejan de la realidad? Si es así, ¿por qué? Los niños reflexionan sobre el impacto de las pantallas en su percepción de la realidad.
- Según tú, ¿a qué edad se puede empezar a usar las tecnologías? Anima a pensar en la edad apropiada para empezar a usar dispositivos digitales.
- ¿Por qué es útil tener límites de edad para ciertos juegos o películas? Los invita a razonar por qué algunos contenidos no están pensados para todas las edades.
- Según tú, ¿cuál es el tiempo máximo recomendado para pasar frente a las pantallas? Impulsa a pensar en una duración razonable para un día normal.
El uso de preguntas abiertas permite a los niños compartir sus opiniones con libertad. Además, se anima a los participantes a conservar su hoja de respuestas y a comentarla con sus padres en casa. Este enfoque fomenta el diálogo familiar sobre el uso responsable de las pantallas, que es esencial para que la sensibilización sea eficaz y no se quede en las paredes del aula.
La «Pausa Deportiva»: moverse cada 15 minutos de pantalla
La introducción de la «Pausa Deportiva» durante el taller es una forma concreta de promover un uso responsable de las pantallas y, a la vez, de fomentar la actividad física. Un componente esencial de la sesión consiste en animar a los niños a experimentar una pausa activa cada 15 minutos de juego o de uso de pantallas. La idea es mostrarles cómo integrar esas pausas en su rutina digital sin que supongan un castigo, sino una parte natural del juego.
Durante esta parte, los niños descubren los beneficios de una pausa regular: ayuda a recuperar la concentración, contribuye a reducir la tensión acumulada y mejora la sensación general de bienestar. También aprenden ejercicios sencillos y divertidos que pueden hacer en pocos minutos, incluso si están jugando a un videojuego o viendo la televisión: estirar los brazos hacia el techo, girar suavemente los hombros, dar diez saltos pequeños, andar por la habitación, mirar un punto lejano por la ventana para descansar la vista.
Una sesión experimental con COCO PIENSA y COCO SE MUEVE
Para practicar la pausa de forma estructurada, el taller propone una sesión experimental con la aplicación COCO PIENSA y COCO SE MUEVE. Combina pequeños retos de reflexión y de atención con momentos de movimiento, de manera que el niño alterna esfuerzo mental y actividad corporal en una misma sesión. El enfoque es lúdico y pretende estimular la atención, la memoria y la coordinación, siempre como complemento del trabajo en clase y de las actividades fuera de las pantallas. No es un tratamiento ni sustituye el consejo de un profesional.
Para realizar la sesión experimental, basta con descargar la aplicación en una tableta o en un ordenador. Se puede probar gratuitamente durante 7 días.
Cómo organizar la pausa en el aula
Para que la «Pausa Deportiva» funcione en grupo, conviene fijar unas pocas reglas. Primero, una señal clara de inicio y de final, por ejemplo una canción corta o el temporizador visual. Segundo, ejercicios que se puedan hacer de pie junto al pupitre, sin material y sin riesgo. Tercero, un clima de buen humor: nadie se burla de nadie y cada uno se mueve a su ritmo. Cuarto, un minuto al final para preguntar: «¿cómo os sentís ahora?». Esa pequeña verbalización es lo que convierte un simple descanso en un aprendizaje.
Consejo de experto DYNSEO
Haga que los propios niños inventen un ejercicio para la pausa y le pongan nombre. «El gato que se estira», «el robot lento», «las alas del águila». Cuanto más suyo sea el gesto, más probable es que lo repitan en casa cuando nadie se lo pida.
El cuestionario de fin de taller y el diploma
Al terminar, invitamos a los niños a responder un cuestionario final. No sirve solo para medir los conocimientos adquiridos: cumple una función clave al animarles a reflexionar sobre su experiencia. Una parte importante está dedicada a la «Pausa Deportiva». Se plantean preguntas concretas para que se den cuenta del efecto que ha tenido esta práctica durante la sesión: ¿han notado más concentración, más energía o una sensación de bienestar después de integrar las pausas activas?
El objetivo es inculcar un hábito que acompañe a los niños durante mucho tiempo: hacer pausas regulares para moverse, estirarse y mantenerse activos, incluso cuando usan pantallas. Al incorporar esta práctica al uso cotidiano de tabletas y consolas, les ayudamos a construir un equilibrio entre el mundo digital y el mundo real.
Estas reflexiones son además un excelente punto de partida para conversaciones en familia. El niño llega a casa con su hoja de respuestas, cuenta lo que ha descubierto y propone, quizá, una pausa en la próxima partida. El cuestionario final se convierte así en una herramienta poderosa para tomar conciencia de los beneficios de un uso responsable de las pantallas y para reforzar el compromiso de mantener ese equilibrio.
Un diploma que reconoce el compromiso
Al final del taller cada niño recibe un diploma que reconoce su participación y su compromiso con el uso responsable de las pantallas. Puede parecer un detalle menor, pero para un niño de primaria es un símbolo importante: no se le ha evaluado ni juzgado, se le ha reconocido como alguien capaz de cuidarse y de tomar decisiones. Muchos docentes lo cuelgan después en el rincón de la clase o lo comentan en la reunión con las familias.
Recursos gratuitos para organizar el taller
Para facilitar la tarea de los centros, ponemos a disposición todo el material necesario. Al completar el formulario de solicitud de recursos se accede a los contenidos del taller, que incluyen:
- El guion de la sesión, con las etapas, la duración orientativa y las preguntas de debate.
- Los cuestionarios de conocimientos de inicio y de final, listos para imprimir.
- Las explicaciones para el facilitador, con consejos de animación y de gestión del grupo.
- El diploma para los niños.
- El folleto práctico para las familias, con las recomendaciones que se resumen en este artículo.
Para la sesión experimental de COCO PIENSA y COCO SE MUEVE solo hace falta descargar la aplicación en una tableta o en un ordenador, que se puede utilizar de forma gratuita durante 7 días. Con el material impreso y la aplicación, un solo docente puede dirigir el taller sin una preparación larga.
Si el centro tiene varios grupos, organice una jornada temática: cada clase hace el taller en un momento distinto y, al final, se expone en el pasillo una pared con las «reglas de pausa» que han inventado los alumnos. La sensibilización se vuelve visible para toda la comunidad educativa.
Consejos para las familias: equilibrar lo digital y lo real
El taller se acompaña de un folleto práctico pensado para que los padres guíen a sus hijos hacia un uso responsable de las pantallas. Lo que ocurre en casa pesa tanto como lo que se hace en el aula. Estos son los puntos esenciales.
Evitar las pantallas antes de dormir
La luz azul emitida por las pantallas puede perturbar el sueño. Se recomienda evitar su uso al menos una hora antes de acostarse para favorecer un descanso de mejor calidad. Un ritual tranquilo (baño, cuento, música suave) funciona mucho mejor que una pantalla «para relajarse». Si le interesa comprobar cómo duerme usted mismo, puede hacer la prueba de sueño de DYNSEO, una herramienta de orientación que no sustituye la consulta con un profesional sanitario.
Atención a la fatiga visual y cognitiva
Las pantallas pueden provocar fatiga visual y agotar la atención del niño. Un uso prolongado puede tener efectos negativos, así que es esencial vigilar el tiempo de pantalla y aprender a reconocer las señales: ojos rojos, irritabilidad, dificultad para concentrarse en tareas sencillas. Si observa que su hijo se distrae con mucha facilidad, una prueba de concentración y atención puede dar una primera idea de su manera de funcionar, siempre sin valor de diagnóstico.
Establecer límites y dar referencias
Fije reglas claras sobre el uso de las pantallas: cuánto tiempo, en qué momentos y dónde. Los límites ayudan al niño a gestionar mejor su tiempo y le dan seguridad, porque sabe de antemano qué se espera de él. Como referencia general, para los niños de 3 a 6 años se suele recomendar limitar el tiempo diario a aproximadamente una hora; a partir de ahí, las pautas deben ajustarse a la edad, a las necesidades y a la rutina de cada familia. Lo importante es que la norma sea estable y explicada.
Explicar los riesgos
Hable con sus hijos de los peligros potenciales en línea: no hablar con desconocidos, no comprar sin autorización, no compartir datos ni fotografías. Explíqueles también los efectos negativos del exceso de pantallas, con palabras que puedan entender. Cuanto más claro y tranquilo sea su mensaje, más fácil será que acudan a usted si algo les inquieta.
Usar las pantallas en los momentos libres
Anime a sus hijos a usar las pantallas en los momentos tranquilos del día, por ejemplo después del colegio o antes de la cena, mejor que en las horas de los deberes o de las comidas. Las pantallas pueden servir como descanso, pero es importante establecer límites.
Compartir las primeras experiencias
Cuando introduzca una nueva tecnología, acompañe al niño en el descubrimiento. Explique cómo se usa, juegue con él y observe sus primeras interacciones. Es la mejor manera de enseñarle buenos hábitos desde el principio y de saber a qué juega.
Reservar momentos en familia sin pantallas
Reserve momentos especiales sin pantallas, como las comidas, los trayectos en coche y las actividades al aire libre. Estos momentos fomentan la comunicación y los lazos familiares. Y funcionan mejor cuando también los adultos dejan el móvil.
Interesarse por lo que hacen
Pregunte a sus hijos qué hacen en la pantalla y anímelos a compartir sus actividades con usted. Esto refuerza la comunicación y crea oportunidades de interacción. No se trata de controlar, sino de estar cerca.
Resumen del folleto para familias:
- Una hora sin pantallas antes de dormir y dormitorio sin televisor.
- Reglas claras, estables y explicadas: tiempo, momentos y lugares.
- Acompañar las primeras utilizaciones y mostrar interés por lo que hace el niño.
- Comidas, coche y juegos al aire libre como momentos protegidos.
- Hablar abiertamente de los riesgos en línea para que el niño pueda pedir ayuda.
Educación en medios y pensamiento crítico: un desafío mayor en primaria
Regular el tiempo de pantalla es esencial, pero no basta por sí solo. También es indispensable enseñar a los niños a descifrar los contenidos que consumen cada día. Desarrollar su espíritu crítico ante los medios digitales les permite estar mejor preparados frente a la desinformación, la publicidad encubierta o los contenidos manipuladores.
Objetivos pedagógicos de esta sección
- Ayudar a los alumnos a reconocer los contenidos fiables.
- Aprender a identificar las trampas de la desinformación.
- Fomentar una postura activa y reflexiva frente a las pantallas.
Tres actividades para hacer en clase
1. El juego «Verdadero o Falso». Los niños clasifican distintas afirmaciones en dos categorías, verdaderas o falsas. Se puede empezar con frases sencillas («los peces beben agua») y pasar poco a poco a otras relacionadas con el mundo digital («se puede creer todo lo que se lee en Internet», «un sitio web puede publicar información falsa»). El objetivo es iniciar a los alumnos en la clasificación de la información y en la costumbre de dudar con calma.
2. Análisis de un vídeo en línea. Vean juntos un vídeo popular entre los niños de esa edad y abran un debate colectivo con tres preguntas: ¿quién ha producido este vídeo?, ¿está para informar, para vender o para entretener?, ¿hay publicidad o personas que influyen en lo que pensamos? El objetivo es comprender las intenciones que hay detrás de un contenido. Elija siempre un vídeo adecuado a la edad y véalo antes en privado.
3. Un cartel «Mis 5 reflejos anti-bulos». Cada alumno crea un cartel con cinco buenas prácticas para verificar una información en línea. Por ejemplo: buscar varias fuentes, preguntar a un adulto, mirar la fecha de publicación, leer hasta el final y comprobar si el autor es conocido. Es una actividad creativa que consolida lo aprendido y deja un recuerdo visual en el aula.
Ejemplos concretos para comentar con los alumnos
- Un vídeo que afirma que un animal imaginario existe de verdad.
- Una publicidad oculta dentro de un juego para niños.
- Un mensaje alarmista visto en una red social.
Estos ejemplos permiten sentar las bases de una reflexión crítica desde edades tempranas, de forma amena y sin dramatizar.
Consejos prácticos para docentes y familias
- Introducir en el día a día preguntas simples: «¿Quién ha escrito esto?», «¿Por qué existe este mensaje?», «¿Es realmente posible?».
- Fomentar el uso de buscadores adaptados a los niños, como Qwant Junior.
- Crear en el aula un espacio de exposición con herramientas visuales sobre los buenos reflejos digitales.
- Compartir con las familias una hoja de consejos para continuar la educación en medios en casa.
Un niño que sabe preguntarse «¿quién habla y para qué?» está mejor protegido que uno que solo conoce una lista de prohibiciones. Las normas son necesarias, pero la habilidad de analizar lo que ve es lo que le acompañará cuando ya no tenga a un adulto al lado. Por eso la educación en medios no se limita a una sesión: conviene reforzarla durante todo el curso, en lengua, en ciencias, en tutoría y en las conversaciones de recreo.
Cuando las pantallas dejan de ser un juego: señales de alerta y vías de apoyo
Para la mayoría de los niños, un taller de sensibilización y unas buenas rutinas son suficientes. Pero conviene que docentes y familias sepan reconocer algunas señales que merecen una atención especial: cambios marcados en el sueño, abandono de actividades que antes gustaban, irritabilidad intensa cuando se quita el dispositivo, aislamiento, bajón de las notas o malestar tras ciertas experiencias en línea, como burlas o mensajes hirientes.
Ante estas señales, lo primero es hablar con el niño con calma y sin reproches. Si la situación persiste, es recomendable consultar con el equipo de orientación del centro, con el pediatra o con otros profesionales. Los materiales de DYNSEO ofrecen puntos de apoyo prácticos, pero no sustituyen una valoración profesional. Estas son algunas formaciones relacionadas que pueden resultar útiles:
- Para los años posteriores a la primaria, la formación Adicción a las pantallas en los estudiantes de secundaria: comprender, identificar y actuar ayuda a anticipar lo que viene después.
- Cuando las pantallas se mezclan con burlas o mensajes dañinos, Prevenir y actuar frente al acoso escolar y el ciberacoso ofrece claves de prevención y de actuación.
- Si el tiempo excesivo frente a las pantallas coincide con una pérdida de motivación escolar, Prevenir el abandono escolar: referencias y herramientas sencillas propone referencias simples para familias y equipos.

Cómo medir el impacto del taller y darle continuidad
Un taller aislado tiene un efecto limitado si no se le da continuidad. La buena noticia es que la comparación entre el cuestionario de inicio y el de final ofrece de entrada una medida cualitativa muy útil: ¿han cambiado las respuestas? ¿Hay niños que ahora proponen una pausa, que mencionan el sueño o que dudan antes de creerse un vídeo? Esas pequeñas diferencias son indicadores valiosos, aunque no tengan valor estadístico.
Ideas para mantener el hábito en las semanas siguientes
- Un rincón de la clase con las reglas de pausa escritas por los propios niños, que se revisa una vez al mes.
- Un «reto de la semana»: por ejemplo, comer sin pantallas todos los días, o hacer una pausa activa cada vez que se juega, y comentarlo el viernes.
- Un registro familiar sencillo, donde el niño anota con un color cómo se ha sentido después de cada actividad (juego al aire libre, lectura, consola, dibujos animados).
- Una reunión breve con las familias al final del trimestre para compartir lo que ha funcionado.
Lo esencial es no convertir el seguimiento en una vigilancia. El mensaje al niño debe ser siempre el mismo: estamos aprendiendo juntos a cuidar nuestro tiempo, y cada pequeño progreso cuenta. Cuando el niño siente que se confía en él, tiende a implicarse mucho más.
Para ir más allá: nuestra formación en línea
Si desea profundizar y acompañar a las familias con herramientas prácticas, tenemos una formación en línea dedicada a este tema. Está pensada para comprender los usos y los efectos de las pantallas, establecer un marco sereno e instalar rutinas eficaces en casa.

Referencias por edad y uso compartido, pausas regulares y final de pantalla sin crisis, control parental y elección de contenidos, y seguimiento semanal con el taller COCO.
Ver la formación →
Un complemento útil cuando las rutinas digitales empiezan a afectar a la motivación, a la asistencia o al rendimiento escolar del niño.
Ver la formación →Conclusión: ayudar a los niños a moverse bien entre lo digital y lo real
Nuestro taller de sensibilización sobre el uso de pantallas ofrece a las escuelas primarias y a sus docentes una oportunidad valiosa de promover un uso responsable entre los alumnos. Los recursos gratuitos que ponemos a disposición facilitan la puesta en marcha de esta propuesta educativa, y la experimentación con COCO PIENSA y COCO SE MUEVE convierte la pausa activa en algo que los niños viven, no solo que escuchan.
Juntos podemos ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables con las pantallas y a comprender mejor su impacto en su bienestar. No pierda la oportunidad de ayudarles a moverse por el universo digital de hoy de manera equilibrada e informada: solicite los recursos gratuitos y organice su taller.
Preguntas frecuentes
Se dirige a los alumnos de 1º a 6º de primaria y a los docentes de las escuelas. Las actividades son interactivas y se adaptan a cada grupo de edad: más juego y movimiento con los pequeños, y más debate y análisis crítico con los mayores.
Es una breve pausa de movimiento que los niños aprenden a practicar cada 15 minutos de juego o de pantalla. Sirve para estirarse, recuperar la concentración y reducir la tensión acumulada. Los 15 minutos son una referencia práctica del taller, que cada familia puede adaptar.
Basta con completar el formulario de solicitud de recursos. Se reciben el guion de la sesión, los cuestionarios de inicio y de final, las explicaciones para el facilitador, el diploma y el folleto práctico para las familias.
Solo hace falta descargar la aplicación en una tableta o en un ordenador. Se puede utilizar de forma gratuita durante 7 días. La aplicación propone actividades lúdicas de atención y de movimiento; no es un tratamiento.
Como referencia general, para los niños de 3 a 6 años se suele aconsejar aproximadamente una hora al día como máximo. Más allá de la cifra, lo importante es que haya reglas claras, momentos sin pantallas (comidas, antes de dormir) y tiempo suficiente para jugar, moverse y dormir.
Con actividades sencillas: el juego «Verdadero o Falso», el análisis de un vídeo en línea (quién lo produce, para qué, si hay publicidad) y la creación de un cartel con cinco reflejos para verificar la información.
Organice su taller y empiece con COCO
Solicite los recursos gratuitos, pruebe la sesión experimental durante 7 días y acompañe a sus alumnos hacia un uso equilibrado de las pantallas.
¿Te ha ayudado este contenido? Apoya a DYNSEO 💙
Somos un pequeño equipo de 14 personas con sede en París. Desde hace 13 años, creamos contenido gratuito para ayudar a familias, logopedas, residencias de ancianos y profesionales del cuidado.
Tus opiniones son nuestra única forma de saber si este trabajo te es útil. Una reseña en Google nos ayuda a llegar a otras familias, cuidadores y terapeutas que lo necesitan.
Un solo gesto, 30 segundos: déjanos una reseña en Google ⭐⭐⭐⭐⭐. No cuesta nada, y lo cambia todo para nosotros.
